Las escalas: otro punto de vista

GabrielAulaga
#1 por GabrielAulaga el 06/02/2005
Queridos amigos,

Es la primera vez que entro en este foro de teoría musical.

Lo haré como compositor, exponiendo como siento las escalas dentro de mi oído interno.

Hay que empezar con la base de la música tonal, es decir, la tónica.

La tónica es la nota que usa el cerebro como referencia para medir donde están el resto de las notas. En el viaje acústico que es un fragmento musical, la tónica quiere ser el principio y el fin, el alfa y el omega. Es la vara de medir del resto de las notas.

La tónica tiene dos amigos íntimos que son la nota dominante y la nota subdominante. Estoy hablando de notas, no de acordes. Sobre esas notas se construyen los acordes de tónica y de dominante, pero eso ahora no nos importa porque no estamos hablando de armonía sino de melodía.

La nota dominante está una quinta por encima mientras que la subdominante está una cuarta por encima. No es casualidad que los dos amigos más íntimos de la tónica se situen a distancia de cuarta y quinta. Esas distancias equivalen a relaciones de frecuencia de 3/2. Entre las notas los amigos más íntimos están situados con relaciones de frecuencias lo más sencillas posible y 3/2 es lo más sencillo que hay después de 2/1, que es la relación de octava. Dos notas en relación de octava son la misma nota, con lo que no puede haber amistad más estrecha posible.

Supongamos que el do es la tónica, entonces la dominante será el sol y la subdominante el fa.

¿Como ampliamos el círculo de amigos?- sencillo, empezamos a pensar en los amigos de los amigos, es decir empezamos a mirar notas en relación de 3/2 con la dominante y la subdominante. O, lo que es equivalente: empezamos a crear una torre de quintas ascendentes o descendentes a partir del do.

Entonces partiremos de:

fa-do-sol

Ahora, pongamos una serie de quintas superpuestas a partir del sol:

fa-(DO)-sol-re-la-mi-si-fa#-do#-sol#-re#....

Según nos desplazamos hacia la derecha las notas se alejan de la tónica, el do, y se van sintiendo acusticamente más lejanas.

Es importante destacar que podríamos poner las quintas hacia abajo a partir del fa, pero, DE FORMA ARBITRARIA, nos hemos decidido por superponer quintas sobre el sol.

De esta forma no hacemos una escala porque acabaríamos poniendo todas las notas. En una escala nos tenemos que limitar a unas pocas notas cercanas a la tónica.

Decidamos ARBITRARIAMENTE limitarnos a seis notas. Entonces nos queda:

fa-do-sol-re-la-mi-si

Es decir la escala mayor.

Resulta interesante que si nos limitásemos a sólo cinco notas cercanas al do tendríamos:

fa-do-sol-re-la

que es la escala pentatónica mayor.

La elección del número de notas que tiene una escala es algo puramente artificial y muy relativo. Lo importante es que tenemos una tónica rodeada de un grupo de notas más o menos cercanas.

Supongamos una melodía con las notas fa-do-sol-re-la. Diremos que es una melodía pentatónica y tendrá un sonido característico. supongamos que en esa melodía introducimos un sólo mi como una apoyatura inferior rapídisima sobre un fa, y también introducimos un sólo si como una apoyatura muy rápida sobre un do. Simplememte añadimos un mi y un fa como notas de adorno sin función estructural. ¿Va a dejar de sonar pentatónica la melodía? De ninguna manera. A efectos acústicos la melodía seguirá sonando pentatónica.

Por eso creo que el adjetivo pentatónico o heptatónico no se puede aplicar de modo absoluto, sino relativo. Podemos decir que una melodía suena "muy" pentatónica. Las notas que formalmente contiene la melodía no son algo fundamental.

Al final lo verdaderamente importante es que se crea una melodía usando notas más o menos cercanas a la tónica según le plazca al compositor.

Hay dos formas fundamentales de componer: se puede crear y se puede descubrir. Creo que los mejores compositores, los que hacen la música que nos entra en el corazón, no descubren sino que crean.

Cuando se compone música dejando caer la mano sobre un piano para ver lo que sale, no se crea sino que se descubre.

El piano es un instrumento que tiene la propiedad perversa de que todas las teclas blancas son físicamente iguales sin importar que la nota que salga sea muy amiga o poca amiga de la tónica. El resultado de descubrir música con un piano es que salen melodías poco naturales donde todas las notas tienen el mismo peso.

Un lego en música que que saca una melodía silbando lo que le viene a la cabeza no descubre sino que crea. El resultado a menudo es una melodía muy natural donde cada nota tiene la frecuencia y el peso que le corresponde para conducir a un resultado equilibrado.

Por eso es muy peligroso componer usando un instrumento musical. Lo ideal es usar lápiz, goma y papel de partitura en un entorno de silencio (externo) absoluto. Por eso desconfío de los compositores que son buenos instrumentistas. Tienen tendencia a degenerar en el virtuosismo y la artificialidad, que son los mayores enemigos de la buena música.

Ya se que estas ideas no son muy ortodoxas. Por favor, tomadlo como una rareza mía, ya que no tengo ningún ánimo de entrar en polémica.

Para finalizar explicaré de donde viene la escala menor y los modos.

Pongamos la serie de quintas hacia abajo y hacia arriba:

...lab-mib-sib-fa-(DO)-sol-re-la-mi-si...

Si elegimos arbitrariamente las siete notas de abajo tenemos la escala menor:

lab-mib-sib-fa-(DO)-sol-re

Si desplazamos el marco a la derecha nos va saliendo:

mib-sib-fa-(DO)-sol-re-la: modo dórico

sib-fa-(DO)-sol-re-la-mi: modo mixolidio

Al final lo importante es la tónica y sus amigos. La elección del círculo de amigos condiciona el modo. El uso masivo del modo mayor, con un uso menos frecuente del menor, en la música occidental contemporánea es el resultado aleatorio de una preferencia cultural.

Con esto acabo el rollo.

Un abrazo a todos

Gabriel Aulaga
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mvbeatz
#2 por mvbeatz el 06/02/2005
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David Galán Parro
#3 por David Galán Parro el 06/02/2005
Un saludo cordial a los participantes de estos foros y en especial a Gabriel Aulaga:
Aunque Gabriel no quería que se tratara la parte de su intervención en la que distingue entre crear y descubrir, yo lo haré porque me parece interesante.
Pienso que la contradicción entre descubrir y crear no se ajusta a la realidad de la práctica compositiva de los músicos. Pienso que se trata de otra contradicción: la existente entre crear de modo intuitivo, usando el oido, y crear de modo pensado, usando los conceptos de la teoría musical. El compositor que no sabe, compone de oído. El compositor que sabe, compone pensando. El compositor que silba una melodía que sale de su mundo sonoro musical interior o aquel que deja caer la mano sobre el piano, usen o no papel pautado para representar lo que les ha salido, son músicos que usan el oído para crear, son músicos que no saben, que no conocen los conceptos de la teoría musical que los capacita como compositores. El que un compositor no cree de oído no quiere decir que no use el oído. Lo usa, por ejemplo, para comprobar aquello que ha creado de forma pensada o para descartar unas posibilidades frente a otras.
El compositor que sabe, conoce aquello que crea, controla las leyes naturales que rigen el contenido sonoro musical de su obra y tiene más recursos compositivos a la hora de trabajar. El compositor que no sabe no conoce aquello que crea, no controla estas leyes y no tiene recursos. Lo primeros dominan su creación, son compositores libres. Los segundos son dominados por ella, son compositores enajenados.
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