Hola Joel.
Pues es una pregunta difícil de contestar. Que conste que no tengo mucha idea del asunto, aunque toco regularmente, pero creo que puedo serte útil. Personalmente pienso que tengo que estudiar más, o sea, quiero hacer cosas e ir a sitios que no sé cómo llegar, por falta de estudio. Y bajo esa premisa, cuando soy capaz de relajarme y que mi inexperiencia no me condicione tanto, aun siendo ineludible, es simplemente dejar fluir la cosa.
Siempre tienes que saber de dónde vienes y a dónde vas, en cada instante ya estas imaginando los siguientes, y la mano va sola, pero para eso debes de haber tocado un montón, haber aprendido a escuchar, haber escuchado muchísima música, tener cierta soltura, conocer el diapasón y el instrumento, demasiadas cosas que solo se desarrollan estudiando y practicando.
Lo primero que hay que tener en cuenta en la música es el pulso, eso es primordial, la velocidad con que se desarrolla todo, da igual el tipo de compás, si no sabes coger el pulso estás perdido, después ordenarlo, jamás pienso si una cosa es binaria o ternaria, de forma consciente, simplemente me dejo llevar. Lo segundo es aplicar una métrica particular con ese pulso, que pueden ser mil cosas, desde el swing al rubato puro, pasando por todo lo que se pueda hacer métricamente. En realidad eso es más importante que cualquier otra consideración, la intencionalidad métrica, puedes tocar notas sin ton ni son que si tienen el aire apropiado será y sonará correcto, porque la forma de jugar con el tiempo le da credibilidad y sentido, incluso estando fuera de la armonía que “corresponda” (esto de que corresponda es muy relativo, porque la misma cosa pueden ser varias a la vez, y todas son correctas). La música es tiempo antes que nada, ritmo. Después viene lo chungo, que es la armonía pura, dar un sentido armónico a lo que estás tocando, y para eso hay que conocer el instrumento, tener oído, y dejarse llevar. Cuanto más estudies más vocabulario tendrás y más cosas podrás decir con el instrumento… pero lo fundamental es tener oído y aplicarlo al instrumento, al tocar, ver un cambio de tono antes de que se te eche encima, ser capaz de frasear de un lado a otro diciendo algo sugerente.
La música es seducir, no puedes ser un charlatán ni un mudo, cuando tocas todo el universo te está escuchando, tienes que decir algo, lo que sea, aunque sea una tontería. Tocar requiere un estado mental, cuando antes te familiarices con él más fácil será ejecutar algo, es un estado en el que no piensas en nada, es como si le hablaras a tu alma en el único lenguaje que él entiende, por eso necesitamos tocar, no es por una cuestión mera y estrictamente musical, hay mucho más allá de eso. Y da igual si lo haces “bien” o lo haces “mal”. Lo importante es conectar contigo, y con todo…y eso se consigue con sólo una nota, no hay que ser un virtuoso. Esto es lo más importante que te puedo decir al respecto.
Volviendo a lo pragmático, te recomiendo que estudies, pero sin abandonar tu estilo, sentir, etc…se estudia para mejorar no para reemplazar. Muchos músicos pierden el norte precisamente por eso, tienen tantas cosas que decir que no dicen nada, a veces el verbo del pastor es mejor que el del erudito. No sé el nivel que tienes, ni practico ni teórico, pero a mí me están gustando mucho los videos de este sujeto, porque me recuerdan a mi profesor (uno que tuve), y además tiene muchos videos en castellano.
https://www.youtube.com/@JensLarsen
Quizás es un nivel avanzado, pero vamos, yo no tengo ni idea de armonía y le entiendo casi todo. Eso sí, es Jazz puro, se basa en eso, y no creo que sea inadecuado, el lenguaje del jazz es la forma más rápida y profunda de entender la armonía, no es fácil, pero es, junto con la música clásica, el mejor catalizador…aunque luego tu toques otros estilos o géneros.
Si te ves con poca soltura técnica, mira ejercicios por internet, hay mil cosas, y mientras los haces vas inconscientemente aprendiendo el diapasón, dónde está todo, que la mano vaya reconociendo por cada sitio que pasa… que la oreja se anticipe a lo que está pasando.
Y otra cosa interesante es disponer de unas bases para poder tocar encima, como los Aebersold por ejemplo, y además te sirven para estudiar, aprendes y estudias mientras disfrutas, aunque también puedes tocar encima del silencio y te vas imaginando los pasajes mentalmente y tocando simultáneamente. Esto último estimula mucho la creatividad y el oído.
Saludos, y disculpa el ladrillo, podría estar horas hablando de esto…no de armonía ni disquisiciones técnicas, necesarias, pero técnicas… sino de lo que hay detrás de la interpretación, improvisada o no.
PD: y respondiendo a tu pregunta inicial, ¿pensar?...mejor no pienses, cuando tocas. Cuando estudias y practicas sí, hay que conceptualizarlo todo, pensarlo, pero cuando toques es mejor no pensar en nada, dejar la mente en blanco, y dejar que sea el alma el que “toque”…él lo hace mejor que todos nosotros… porque sabe de qué va la cosa… nosotros solo somos los encargados, quitamos la pelusa al instrumento, cambiamos las cuerdas, afinamos…estudiamos…etc…
PD2: y si no te quieres complicar la vida, simplemente aprende las canciones que te gustan y trabaja sobre ello...
PD3: lo más importante es tocar, el tiempo que pasas tocando... a veces más que el propio estudio. Es la práctica la que hace al maestro.