Este asunto me recuerda al relato distópico "The machine stops" (escrito por E. M. Forster en 1909) en el que la humanidad vive mantenida por una máquina que lo gobierna todo. Cuando se automatizan tareas complejas, una gran mayoría ni se molesta en aprender en qué consisten dichas tareas; si nadie lo hace y se estropea "la máquina" se vuelve a la edad de piedra. Veo muchos paralelismos con la música y las herramientas de producción musical que, por tentadoras, acaban cambiándolo todo. Entiendo perfectamente al músico de vocación, que va a sentirse cada vez más solo.
Responder
Citar
