Ayer vi Dune (2021) Una pasada a nivel visual y sonoro. Hans Zimmer huye, como suele hacer en este tipo de producciones pero aquí ya a nivel bestial, de los movimientos orquestales y desarrolla un conglomerado sonoro inmenso, basado en un diseño de sonido totalmente extraterrestre. No hay apenas melodía ni ritmo. Son texturas de escasos acordes de una rotundidad aplastante ( a parte de dejarte sordo)
Responder
Citar
