Nos encanta, de tertuliano a tortiliano: el embajador de la esencia de Ejpaña.
¿Qué?, Klausmaria, ¿nos montamos un partido liberal de verdad?, porque más idiotas y con menos escrúpulos que los del PP, imposible...
Y nos quejábamos de los del PSOE
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#1943
Totalmente de acuerdo; tan necesario como otros lenguajes, tanto que le importa el español y el inglés a la Aguirre y compañía.
Lo vergonzoso es que muchos, la mayoría, de los profesores a penas sen usuarios medios de las aplicaciones actuales o de los servicios en la nube.
Todavía todo en papel, en la Complutense deberían despedir a la mitad o más de profesorado por incompetentes funcionales, no saben lo que es un servicio de transferencia de archivos o imprimir un documento pdf, para ellos sólo existe lo textual impreso en papel y, en el fondo, ven a lo digital, a internet (nada de nuevas tecnologías que ya no son nuevas) como un enemigo.
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Pero, claro, cómo se va a enseñar a programar algo, o lenguajes numéricos, si para enseñar matemáticas, antes hay que enseñar dibujo (pues es en la geometría como se aprende a entender la mayoría de casos de las matemáticas), y la imaginación, ¿para qué desarrollarla (hace perder el tiempo, entretiene...).
Venga, hombre, que se ve a la legua que quieren una enseñanza nada universalista, que no cree habilidades de pensamiento, que cree ejecutivillos de segunda, sin capacidad crítica, todo lo que se quiera aprender a base de cursos al acceso de los pudientes, que tampoco es que vayan a prender mucho.
Es de una gravedad enorme todo este desmontaje de la inteligencia y de unas repercusiones imprevisibles.
No se (realmente no estoy en el ajo para comparar) si esto es una tendencia internacional que pudiera ejemplificar mi repetida visión de destrucción de las clases medias y del estado del bienestar ligado a la democracia formal del siglo XX, o es fruto de la falta de interés por lo humanístico (bueno, por cualquier clase de razonamiento, saber o filosofía que no sea una retaila) del PP.
Qué poco de izquierdas he sido siempre, pero , aunque fuera de derechas, aun queriendo estar entre ellos, acabaría a hostias con los del PP, realmente, que piensen, al margen de cuestiones jurídicas (que tampoco hay muchos que lo hagan).o de economía (que igualmente tampoco), hay pocos políticos del PP, yo creo que se mueven por inercia, igual que la izquierda se movía arrastrada por dogamas, éstos lo hacen por unos axiomas ramplones, reductivos, escasos o, incluso, sin axiomas, a lo ahi va Dios...
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#1945 El problema esta desde preescolar... pero claro, como ya dijo un hamijin por ahí...
"Un pueblo ignorante es un pueblo fácil de engañar y manipular"
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La enseñanza no tiene que ser una prolongación de la familia, al revés, casi como la de los espartanos (ahí vuelvo a disentir de la pedagogía buenista);debe de volverse urgentemente a un modelo que enseñe todas las destrezas posibles, que tiente a los alumnos a poder trascender del atocinamiento que tienen en casa.
Pero no; se promueve una preparación idiotizante, que no promete nada de verdadero adiestramiento; ¿inglés, legua y matemáticas?, ¿qué legua?, ¿un verdaero triviuma?, y una mierda, una enseñanza sin esperanza para un futuro sin esperanzas.
Deberíamos apresurarmos y atestar las calles en protesta; pero los hijos están entretenidos con sus chonis, sus tuneos, sus nikes y sus móviles y los padres amedrentados, ignorantes y agraviados porque se han tragado lo de que los profesores son unos privilegiados.
Qué fácil lo tenían para hacer daño con esto y cuánto van a hacer.
No hay contenido claro, real y ejemplar, así, ¿cómo va a haber revuelta?.
La destrucción y la alienación está servida.
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Se estaba fomentando la vagancia con el garantsimo y mediando bastantes profesores ineptos; ahora hemos pasado al culpismo y a la estigmatización del profesorado (una casta poco afín al PP, aunque de todo hay) y una causa que en su escasa lucidez (que no maldad) ha acertado la derecha en usar contra el autónomo arquetípico español, al que, encima ha hecho de guardés de sus lefazos vivientes (lo que por pudor llamamos hijos, que algunos, a la vista está que son de puta).
Esto, dar marcha atrás en el laicismo, favorecer a la empresa privada educativa (y quedar en paz con Dioro, facilitando las cosas a los curitas) y, de paso, meter algo de mano dura donde se aplaude encima, esas han sido las prioridades de la llamada Centro-derecha (desde luego lo es antes que cuarto izquierda), por delante de los recortes en gastos o la supuesta adecuación a un sistema educativo actualizado; bueno, actualizado sí, en no ser capaz de transmitir a alumnos o profesores la mínima esperanza (salvo que sea Aguirre).
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Seguimos en aquello de las dos españas irreconciliables, o algo así. El problema está mas al fondo, en el mismísimo centro de la cuestión. ¿No se puede educar sin dejar de lado las calificaciones y la competitividad? Por igualar, igualar, todo se hace desde arriba y lo que debería ser una orientación y una ayuda se convierte en un obstáculo serio. No digo que la competitividad no sea buena pero para serlo tiene que tener un carácter colaborativo, no corporativo. Confundimos los términos y todo son parches que nunca satisfacen a nadie. No tiene sentido la cantidad de nuevos sistemas educativos que vivimos cada dos por tres si todos demuestran su ineptitud; claro, es un mal menor. En 1890 el 92% de la gente no sabía leer, en 1940 debía de ser el 60% en 1975 ya habíamos dado el gran salto, el 75% no terminaba el bachiller superior... y ahora ¿para qué sirve un titulo universitario de aquellos que entonces te aseguraban un bienestar por encima de la media? Hemos sustituido la injusticia que perpetuaba la diferencia de clases por una especie de tabla rasa y la cosa hace aguas, claro. La cuestión planteada como enseñanza pública o privada es un espejismo. Es todo el sistema lo que hay que cambiar.
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