Esto es una reflexión que tuve con un amigo y los dos estamos de acuerdo. Culturalmente sobre todo, pero también en otros aspectos, vivimos una prolongación de los 80.
En música, por ejemplo, lo más mainstream es pop eléctronico basado en sintetizadores, con gran influencia del rap. Todo música de usar y tirar, basado en hits que peten las discotecas
En cine, blockbusters de acción con explosiones, efectos especiales y tías buenas, con argumento próximo a cero. Yo creo que esto es lo más ochentero que perdura (y máxime con los remakes de películas esa época)
En moda y aspecto físico, zapatillas deportivas, colores fosforito y teñidos en rubio en las mujeres, todo muy californiano. Ropa deportiva y ajustada y gusto por el gimnasio, broncearse y la depilación.
Consumismo electrónico, los iPods y smartphones de ahora no son muy diferentes a walkmans y demás artilugios que se vendían como churros. Comenzaba el vicio a lo digital.
También en política exterior podemos ver bronca con los islamistas y con los países del este.
En música, por ejemplo, lo más mainstream es pop eléctronico basado en sintetizadores, con gran influencia del rap. Todo música de usar y tirar, basado en hits que peten las discotecas
En cine, blockbusters de acción con explosiones, efectos especiales y tías buenas, con argumento próximo a cero. Yo creo que esto es lo más ochentero que perdura (y máxime con los remakes de películas esa época)
En moda y aspecto físico, zapatillas deportivas, colores fosforito y teñidos en rubio en las mujeres, todo muy californiano. Ropa deportiva y ajustada y gusto por el gimnasio, broncearse y la depilación.
Consumismo electrónico, los iPods y smartphones de ahora no son muy diferentes a walkmans y demás artilugios que se vendían como churros. Comenzaba el vicio a lo digital.
También en política exterior podemos ver bronca con los islamistas y con los países del este.
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