The Man in the High Castle no me ha parecido mala, tampoco excelsa. Aún no he visto la tercera temporada
Devolviendo el hilo a cuestiones más ligeritas, que me tenéis ya jartito con Chernobyl, he acabado las segundas temporadas the
Star Trek Discovery (STD) y
The Orville (TO), que se resumen en...
Como lo diría... la segunda temporada de TO se saca la polla y, con sólo tres sacudidas, se corre en la cara de las dos temporadas, todo el reparto, productores y guionistas de STD. No tiene ni un episodio malo. Joder, ni mediocre. Ha encontrado por fin el equilibrio entre lo serio y el humor, de forma que clava ambos. Una temporada brillante, sin cortarse en tocar temas tabú -el de la heterofobia de los Moclan, por ejemplo, hace más por despertar las consciencias sobre la homofobia que todo el queer parade que es STD. O el de la adicción a la pornografía que, además, es hilarante-, ni huir del espectáculo puro, como esa gloriosa batalla en el 10. La primera temporada fue infame, aun teniendo en cuenta cuál era su cometido, entretenimiento ligero a expensas del universo trekkie. La segunda cumple con creces ese cometido y, además, es la mejor temporada de cualquier serie de Star Trek. Y con un chiste que es gloria bendita en el episodio 11 (situación, acaban de jugar al pictionary. Ah, activad subtítulos)
Y ahora STD, o Propaganda meets la Federación de Planetas Unidos. Sin ser una mala temporada, porque al menos es espectacular... en serio, dial it down. Lo de los personajes masculinos es de traca. Sólo hay de 3 tipos: O sus actos no tienen la menor importancia (Pike, Tyler), o son malos (el de la Section 31) o, si tienen importancia y son buenos, son gay o históricamente oprimidos (Stamets, Saru). De los femeninos sólo hay 1 tipo, todas buenas, extremadamente inteligentes, capaces, feroces pero leales, desinteresadas y altruístas. El único personaje interesante de la segunda temporada, la Georgiou del universo paralelo, lo es por la ambigüedad, el no saber de qué lado está realmente. Hasta eso se jode a dos episodios del final. Un final que, por cierto, estaba cantado desde el principio. Aún así, es entretenida, pero reconozco que, tras acabarla, tuve que volver a algún episodio anterior por lo retorcido del argumento o, mejor dicho, por unos agujeros de guión enormes