Informática musical

Icarus, sintetizador con wavetables 3D y resíntesis de Tone 2, ya disponible

Ha tardado años en desarrollarse y meses en terminar de aparecer desde que se anunció como inminente su llegada, pero finalmente está ya disponible el nuevo sintetizador Icarus.

En febrero hacíamos una descripción de lo que ofrece su motor de síntesis, que gira entorno al concepto wavetable. Hoy ya conocemos las especificaciones definitivas y el precio que tal como sospechábamos entonces se sitúa en 150€.

Los sistemas wavetable están atrayendo un enorme interés en los desarrolladores y realmente a día de hoy ofrecen unos resultados bien llamativos para obtener sonidos con grandes posibilidades de vida interior, y muy reactivos dinámicamente a cualquier fuente de modulación que deseemos emplear, ya sea velocidad, aftertouch, ruedas, o las propias envolventes y LFOs, etc. Programarlos con sentido ha sido durante años un tanto difícil, pero en la actualidad sistemas como Falcon de UVI (en su apartado wavetable) o este Icarus ofrecen tal cantidad de información en sus representaciones visuales de la acción de las wavetables que resulta mucho más ágil y productivo sacarles partido.

Icarus, las wavetables 3D de Tone 2
tone2.com

En el caso de Icarus, se comercializa con el eslogan de '3D wavetable synthesis', en ese eterno cantar de los desarrolladores que quiere convencernos de que hay algo radicalmente distinto y revolucionario en cada uno de sus nuevos productos. Las wavetables hoy son un estandar ya, y el añadido '3D' encuentra equivalentes en algunos otros productos, pero eso no resta atractivo a la propuesta de Tone 2. Los otros puntos de énfasis en su campaña de marketing son la capacidad de resíntesis y la alta calidad pese a unos requisitos computacionales no estratosféricos.

La clave del '3D' en las wavetables de Icarus es que además de poder moverse durante un sonido en la dimensión que recorre el juego de ondas/ciclos que forman la tabla de ondas, existe otra dimensión denominada 'morphing'. Esa dimensión puede elegir entre 54 diferentes variantes de modificación de los ciclos básicos, variantes que incluyen cosas como FM, PWM, formantes, distorsión de fase, sync, ... y que en ese sentido recuerdan poderosamente a las capacidades que sobre las wavetables puede desarrollar el motor de síntesis de UVI expuesto por Falcon. Juzgando por lo que he podido usar en Falcon (no he probado aún Icarus) ciertamente resulta una combinación bien interesante y que puede llevar con facilidad a crear sonidos complejos y altamente reactivos. La combinación de los cambios en la única dimensión tradicional de las tablas de onda, más las que añaden estos otros tipos de modificación consigue impartir mucho movimiento a los sonidos.

Por su parte, la resíntesis permite elegir un fichero de sonido cualquiera, que puede ser desde una nota aislada a una frase completa, y generar una wavetable capaz de dar un resultado al recorrerla cercano a ese original. Esa wavetable permite una vez creada plegar y deformar el sonido original desde la potencia de las '3D wavetables'. También es posible crear o editar las wavetables, originales y producto de la resíntesis, tanto pintando o retocando ondas en el tiempo como definiendo su contenido espectral en amplitud y en fase, lo que nos lleva a poder realizar una aproximación 'aditiva' seria.

Se dispone de 3 secciones de oscilador en las que pueden estar reproduciendose wavetables, pero que también permiten hacer uso de sonidos basados en 'hypersaw' en los que un único oscilador recrea un juego de 10 ondas diente desafinadas entre sí. La sección de filtrado es doble, con varios tipos de filtros seleccionables y 8 variantes de distorsión que recorren desde la saturación al clipping o el bit crunching. Los LFOs alcanzan velocidades audio y también las envolventes son veloces, con una tasa de actualización generosa.

No faltan tampoco efectos con 53 tipos y la aplicación de varios simultáneos, más un vocoder de 1024 bandas. Encontramos asimismo una matriz de modulación amplia en posibilidades, y soporte de funciones MIDI learn para introducir el control de los parámetros desde dispositivos físicos.

Intereasnte será comprobar qué da de sí la microafinación dinámica, que adapta automáticamente la afinación de las notas en función del acorde interpretado para así conseguir una mejora de la calidad consonante de los acordes. Podría ser una forma de compatibilizar la flexibilidad de la escala temperada con una mayor cohesión del sonido de las distintas notas al ejecutar acordes claramente consonantes, evitando los batidos que introduce la afinación temperada.

La colección de sonidos de fábrica alcanza el millar para mostrar el abanico de posibilidades y puede descargarse para pruebas gratuitamente.

Más información | Icarus

Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

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