Arturia Minifreak 49, nuevo y merecido formato para un sintetizador lleno de posibilidades
Pros
- Con los sucesivos updates que ha lanzado Arturia, Minifreak ofrece enorme variedad de técnicas de síntesis sin renunciar a un uso sencillo y alcanzando sonidos muy rematados con sus 3 FX.
- Cubre desde sonidos clásicos polifónicos a otros más ‘freakies' y efectistas.
- La apertura regulable de las voces en estéreo (novedad) antes de los efectos genera una amplitud de imagen considerable.
- La licencia incluida de su recreación software (Minifreak V) permite usar tantos como necesites al crear un tema, desde una experiencia integrada hw-sw.
Contras
- El mayor espacio hubiera permitido un display algo más grande.
- ¿Habrá en algún momento versión 5 octavas?
En tiendas
- Dónde comprar Arturia en España
- Un estéreo renovado
- 49 teclas 'full size' y un panel ampliado y con matriz
- Osciladores con más de treinta modos
- Wavetables, ahora también de usuario
- Muestras y tratamiento granular
- Doble oscilador y filtros analógicos
- Secuenciador y arpegiador que mutan
- La versión software, incluida
- Efectos
- Conectividad
- Conclusión
Cuatro años después de la aparición del MiniFreak original, Arturia lanza MiniFreak 49, una renovación del formato: ahora con tecla convencional, cuarenta y nueve teclas y un panel ampliado con más controles que permiten intervenir de forma mucho más directa. Ofrece el mismo y amplísimo conjunto de posibilidades de MiniFreak 37, ampliado en un par de aspectos muy bienvenidos. Minifreak ha ido creciendo muchísimo en estos años (con hasta ahora 5 jugosas actualizaciones de firmware). En definitiva, se puede ahora disfrutar del universo Minifreak por quienes son enemigos de las miniteclas, con esa inmediatez adicional que da un panel más grande.
Desde luego, una buena jugada por parte de Arturia lanzarlo en un formato que le sienta muy bien a un sintetizador tan capaz como este.
Puede parecer desproporcionado empezar con esto la presentación, pero siendo un punto que incluimos en los 'contras' de Minifreak 37, es nuestra forma de reconocer a Arturia que lo ha superado. Y es que mientras en Minifreak 37 el diseño de las voces es mono y solo los efectos imparten un carácter estéreo, con Minifreak 49 han aprovechado para incluir un control físico que gradúa cómo de abiertas queremos repartir las voces en el campo estéreo. Al estilo del 'pan spread' que algunos polifónicos analógicos realizaban y que resulta muy eficaz.
Tanto me ha gustado que en todos los ejemplos del vídeo lo tenéis en acción y con su ajuste al máximo. Notaréis de inmediato lo bien que le sienta a los sonidos esta novedad. En cuerdas, colchones, y otros sonidos claramente polifónicos y para acordes amplios genera una gracia especial. En sonidos arpegiados/secuenciados o incluso con sonidos que sean puros efectos, permite igualmente un resultado peculiar y bien agradable. En todo caso, si no se desea esa proyección y protagonismo, siempre se puede reducir la apertura.
Otra novedadque distingue a este '49' respecto a su prececesor es la 'filter FM0: ahora se puede modular la frecuencia de corte del filtro desde los osciladores.
Pero la novedad más visible es sin duda el cambio de formato. Pasar a 4 octavas en tamaño convencional en lugar de miniteclas ofrece espacio también para dar presencia a más controles. En la sección de los osciladores, mientras Minifreak 37 obliga a conmutar un único juego de controles para editar o bien el primer o bien el segundo oscilador, ahora tenemos controles separados y disponibles en todo momento.
La matriz a la derecha es otra novedad y mejora con mucho la usabilidad de la solución que adoptaba Minifreak 37. Permite además ahora acceso a varias funciones, no solo la de formar las rutas de modulación, sino también elegir sonidos o controlar a modo de faders táctiles un par de macros y los ajustes de gate y spice del secuenciador y arpegiador.
La matriz de modulación aparenta ser de siete por siete, pero es más extensa. Los destinos de las cuatro primeras columnas son fijos, pero las últimas tres columnas son en realidad el acceso a un total de 9 destinos más que son totalmente personalizables. No hay problema en controlar la intensidad de modulación en FM desde una envolvente, o cualquier otro tipo de relación de modulación que deseemos. Todos los parámetros del sintetizador e incluso de los efectos son modulables, pudiendo elegir la profundidad de esa acción tanto en sentido positivo como negativo.
Por cierto, cuando no se está usando la matriz para ninguna de esas funciones (modulaciones, presets, freak control), Arturia permite elegir en cada sonido entre varios modos de animación que hacen uso de los LEDs multicolor de forma vinculada a lo que estemos tocando.
Por lo demás, una de las características principales de MiniFreak es la multiplicidad de personalidades que pueden adoptar sus dos osciladores. A través del control Type, desfilan más de treinta posibilidades, que representan otras tantas técnicas. Y en cada una de ellas tres parámetros modificcables cuyo significado aparece en pantalla en cuanto los tocamos.
No vamos a extendernos en reescribir aquí esos diferentes algoritmos que ofrece. Los hemos conocido enla review inicial y en las noticias de las diversas actualizaciones, y además muchos de ellos los podéis oír en este nuevo vídeo.
Con el tipo Basic Waves podemos discurrir desde una onda cuadrada a un diente de sierra o a un doble diente. En su lugar podemos usar una Superwave, o elegir el modo Harmo que facilita un barrido para seleccionar armónicos. Con Karplus-Strong se ajustan el color y la amortiguación, para tener un sonido más muteado o más prolongado. El VA (virtual analógico) combina en realidad dos osciladores desafinables entre sí más un suboscilador y también ofrece sonoridades tipo sync. El waveshaper parte de una onda básica y la transforma con ese recorte e inversión propio del waveshaping. El modo FM, de dos operadores contamos con un par básico FM con control sobre la intensidad de la modulación, el feedback y la relación (ratio) entre portadora y moduladora, para conseguir desde sonidos acampanados hasta otros más armónicos.
Hay muchas otras técnicas: imposición de formantes, o directamente síntesis vocal, con muchísimas palabras incorporadas; síntesis modal, basada en resonadores que pueden ser muy armónicos o claramente inarmónicos; fuentes de ruido muy variadas, desde patrones de tipo blanco/rosa/marrón a otros más chisporroteantes, o bien derivar hacia ruido de carácter metálico útil para generar ciertos sonidos de percusión, por ejemplo. Hay otros varios modelos de oscilador que provienen de Noise Engineering —para bajos, para supersaws, para síntesis basada en armónicos—. Incluso la posibilidad de introducir audio desde un jack en el panel trasero (válida para línea o para micrófono dinámico) y procesarlo como si fuera un oscilador, pasando por los filtros y el resto de la síntesis.
Con las wavetables podemos recorrer la posición dentro de la tabla, y también someter las ondas a una transformación que las estrecha y que recuerda en parte a la acción de tipo PWM (suena de hecho como tal si la aplicáis sobre onda cuadrada). La lista de wavetables incorporadas es amplia. Algunas reconstruyen juegos típicos, como una sync o un sonido de FM. Si acaso pecan de ser cada una un recorrido sobre una misma familia de ondas. Pero desde la v5 de Minifreak existe la posibilidad de cargar wavetables de usuario. Por lo tanto ya no hay límites: si queréis wavetables que salten alocadamente de unas ondas a otras sin relación alguna, también es perfectamente posible.
Eso síu, tened en cuenta que seleccionar una wavetable tarda un poquito en cargarla. Nada grave, pero la conmutación entre sonidos con distintas wavetables no es instantánea (en todo caso hablamos de pocos milisegundos).
También necesita un poco de tiempo para cargar el contenido de las muestras si usamos los modos que disparan reproducción de muestras. Y también desde la v5 es posible cargar muestras de usuario.
La reproducción puede ser la tradicional, que se acelera o se ralentiza a medida que nos alejamos del registro original de la grabación, o granular, con varios modos de trabajo. Son diferentes modos precocinados, pero suficientemente variados para encontrar soluciones a muchos usos clásicos de lo granular. Muy bienvenida la posibilidad de la granularización sobre muestras de usuario. Y lo de las 'recetas' es también una forma de hacer muy accesible todo ese tipo de soniridades sin tener que estudiar sesudamente las tripas de cada técnica.
Pensad ahora en las posibilidades de combinar dos de estos 'mega-osciladores'. El segundo tiene muchas posibilidades coincidentes con las del primero pero también alguna específica, que incluye poder actuar como transformador del sonido del primer (filtrado,distorsión...). Poder combinar dos osciladores tan generosos en un mismo instrumento es una gozada. Podéis contrastar una fuente wavetable con un acompañamiento granular, o un pluck de FM con una parte analógica, y luego pasarlo por el filtrado analógico.
Sobre cualquiera de los sonidos que salen de los osciladores con toda esa variedad de la que hablamos, entra en juego la parte analógica, con sus filtros y VCAs en cada voz. Aporta ese recorrido propio de los filtros analógicos con mucha continuidad y limpieza: la frecuencia de corte no varía a saltos y la resonancia incluso a valores altos se comporta muy bien. Ayuda también a ello que esos controles tienen una precisión que va más allá de los 128 pasos ordinarios en MIDI.
No faltan el arpegiador y el secuenciador, muy peculiares, como es propio de los 'freak'. Capaces de hacer mutaciones por sí mismos para aleatorizar en mayor o menor grado lo que hay en la secuencia o en el arpegio de partida. Y regulando con qué intensidad queremos que se apliquen tales cambios a través dell control spice. Se animan los patrones con algún ratcheting (doble disparo) ocasional, o con variaciones de octava o incluso de las propias notas, sus acentos, etc. Y si algo no nos gusta, podemos hacer un 'lanzamiento de dados' tocando en la matriz para buscar una nueva transformación.
No hay que olvidar, y ese es otro gran acierto de Minifreak, especialmente para quienes buscan su primer sintetizador, que junto al sintetizador físico se entrega licencia de su versión virtual en plugin, lógicamente sin los filtros analógicos, pero que los simula para reproducir el tipo de sonidos que genera el teclado. Hardware y software se comunican en las dos direcciones y quedan alineados: cualquier parámetro que toquemos en uno se refleja en el otro,permitiendo una experiencia integrada. El soft puede usarse como editor y biblioteca de sonidos, o para hacer backups, así como cargar las wavetables y muestras. Hay espacio para unos 3 minutos y pico en total, dependiendo de cuántas wavetables de usuario estén cargadas, y cada muestra puede durar hasta 6 segundos.
El software permite también una edición muy detallada del secuenciador: un patrón grabado en tiempo real desde el hardware aparece en pantalla, con la duración de cada nota y pasos polifónicos, y se puede editar indistintamente desde el teclado, paso a paso, o desde el ordenador de forma gráfica,
Pero el mayor mérito de esa versión virtual es que os permite contar con tantos Minifreak como necesitéis. Basta abrir instancias virtuales en tantas pistas del DAW como gustéis.
La sección de efectos es la misma que ya encontrábamos en MiniFreak 37 y es muy potente,con tres unidades de efecto. En la primera se ofrece chorus, unison, phaser, flanger, delay, distorsión, bitcrusher, dos tipos de ecualizador de tres bandas, un autovocoder y un vocoder gobernado por la entrada de audio externa. Cada uno tiene a su vez varias variantes, accesibles con Shift: en el delay, por ejemplo, hay delay digital, sincronizado a tempo, estéreo, estéreo sincronizado, ping pong, con filtro… En el segundo efecto aparece una reverb que no estaba en el primero, y en el tercero, el último de la cadena, hay un compresor multibanda que puede venir bien como etapa final para que el sonido se emita con fuerza en todo el espectro.
La conectividad es la que ya conocíamos: botón de encendido, conector de alimentación, USB, MIDI In, Out y Thru en DIN de cinco puntas, salida de auriculares, salidas de audio L y R y una entrada de audio que admite micrófono dinámico, para usar el modo vocoder del segundo oscilador o para procesar audio en paralelo con los sonidos del sintetizador. Hay también conexiones de reloj analógico —Clock In, Clock Out y Reset Out— y, cómo no, entrada de pedal de sustain.
Es un teclado que va a atraer sin duda a muchos que antes se sentían cohibidos ante las miniteclas del modelo inicial. MiniFreak 49 es toda una enciclopedia de técnicas de síntesis, gracias a sus osciladores digitales con más de treinta modos de trabajo. Un compendio en una sola máquina que normalmente habría exigido disponer de muchas, y de ser capaz de albergar en la cabeza en cada uno de esos equipos; aquí, están alcanzables y combinables con una misma interfaz. Y son efectos de muy buena calidad, y sin que falten secuenciador y arpegiador.
Un sintetizador muy completo al que le sienta realmente bien esta crecida de formato, y es que este MiniFreak 49 bien podría llamarse también MaxiFreak, o incluso MatrixFreak, por esa matriz.
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