Rodolfo Chikilicuatre representará a España en Eurovision, con lo que se cumplen nuestras dos previsiones sobre en qué se está convirtiendo el festival. La primera, la irrelevancia de lo musical —no es peor ir con Rodolfo que ir con Nash, pero entre Rodolfo o Nash y Joaquín Rodrigo el término medio es desde luego amplísimo—. La segunda, el triunfo de la participación internauta. Hasta el punto de que RTVE no ha hecho maniobra alguna para evitar que su candidato al festival
