Hoy el programa de "los desayunos de la 1" ha estado muy interesante, ha salido Herrera de IU (para el que irá mi voto en las generales) y Vazquez del BNG, que a pesar de ser nacionalista ha hecho un discurso nétamente de izquierdas, muy crítico, lúcido y coherente.
La solución para la cuestión de ordenación territorial en España tendría una muy fácil solución, la del estado federal (y republicano). ¿Qué pasa, que para eso alemania o EEUU no son modelos válidos y para todo lo demás sí?
Carmelopec escribió:
Yo abundaría en más aspectos , me ha parecido un poco grosera en su enfoque y tendenciosilla, bastante finalisya; pero, probablemente se corresponda más o menos con mi forma de pensar.
Es cierto que el test podría estar mucho mejor, y más dado los años que lleva online, pero creo que demuestra cláramente que los partidos para los que se ha diseñado el sistema no representan ni a su própio electorado.
Me da por pensar que los medios informáticos que existen actualmente podrían ser una base para una reformulación del sistema electoral, y del própio sistema de toma de decisiones (tutelado y delegado actuálmente).
Muchos cargos que hoy son políticos podrían ser desempeñados por especialistas en la materia (¿Porqué poner de ministro de sanidad a alguien que no sea doctor en medicina o como mínimo formado en el sector sanitario, con tantos y tan bien formados como los hay? ¿Porqué un tiburón de las finanzas con la EGB (véase caso pizarro) en vez de un catedrático de economía? (propongo a
Vicenç Navarro!!!)
De igual manera con este sistema imaginário no haría falta votar a los partidos, sino a las propuestas. Al final, el partido elegido es el que mejor representase las aspiraciones reales de la gente. De esta manera sería mucho mas dificil confundir a la población con marketing y propaganda, porque tendrían que hacerlo en base a todas y cada una de las propuestas.
Las propuestas serían vinculantes, de obligado cumplimiento. El gobierno electo que faltase a sus promesas se enfrentaría a un "referendum de confianza" y sería despedido por el pueblo ipso facto.
Las campañas electorales no supondrían gasto, porque no serían necesarias.
Los mercados quedarían sometidos a los designios del pueblo soberano, que es el que dicta las normas.
Hay dias en los que uno se despierta más demócrata que crítico y nos da por soñar con otro modelo de sistema.
Con uno nuevo y distinto.