“Originalmente el condado de Holanda era el miembro principal de las Provincias Unidas de los Países Bajos (1581-1795) por lo que, por su importancia histórica en la región, el topónimo «Holanda» se utiliza tradicionalmente como pars pro toto o sinécdoque para referirse al conjunto del país, cuya denominación oficial es «Países Bajos».”
Fuente: wikipedo.
Saludos a ambos…y suerte con las conexiones…
PD1: lo mío es peor, que aún lo llamo Flandes…como el personaje de los Simpsons. Supongo que porque me gusta mucho el flamenco.
PD2: hoy en día hay profusa disposición a la hora de decirles a los demás el cómo tienen que hablar, incluso pensar o sentir, y suele hacerse desde el fatuo recurso de la corrección, cuando no lo es, es un simple autoritarismo dogmático más…un despotismo coyuntural bastante más perverso y retorcido que el ideológico o político. La palabra es una extensión de la identidad de un individuo, intentar cercenarla, coartarla o subyugarla no deja de ser un atentado contra su libertad…su libertad de expresión…de sentir…y en definitiva de ser. Los totalitarismos no son los que presenta la tele…o netflix (esos no son más que meros estereotipos enlatados perfectos para ser consumidos por el prejuicio imperante), sino lo que vemos en cualquier momento y lugar en la cotidianidad de cualquiera. Sin ramas no hay árbol,…y sin gallinas… zorros. Es más importante la menudencia que hacemos las gentes desde nuestra grada que lo que hacen los mandamases con toda su “gloria” desde sus pedestales.
Nos rasgamos las vestiduras cuando alguien no puede definirse en público por miedo a las represalias, pero parece no importar demasiado cuando los demás no pueden definirle por miedo a las mismas represalias. Por ejemplo: yo me defino guapo, nadie debe impedirme que me defina de esa manera, como yo no debo impedir a los demás que me definan como lo contrario, como feo. ¿Qué soy?...bueno, eso no depende de lo que yo u otro defina, ésa es la diferencia. Seré guapo para unos y feo para otros…ante todo, libertad…de pensamiento…y de palabra.
Si no se respeta al otro tampoco se respeta a sí mismo. Es Ley.
Este comentario no va dirigido a nadie en particular, que alguien bien pudiera darse por aludido y molestarse o congraciarse, nada más lejos de mi intención, pues lo que digo lo hacemos todos a todas horas, yo el primero… Y siempre me digo, haz el bien, lo correcto, porque cuesta exactamente lo mismo que hacer el mal, lo incorrecto, y además es gratificante, o sea, se obtiene algo a cambio…aunque sea una pedrada.
Fuente: wikipedo.
Saludos a ambos…y suerte con las conexiones…
PD1: lo mío es peor, que aún lo llamo Flandes…como el personaje de los Simpsons. Supongo que porque me gusta mucho el flamenco.
PD2: hoy en día hay profusa disposición a la hora de decirles a los demás el cómo tienen que hablar, incluso pensar o sentir, y suele hacerse desde el fatuo recurso de la corrección, cuando no lo es, es un simple autoritarismo dogmático más…un despotismo coyuntural bastante más perverso y retorcido que el ideológico o político. La palabra es una extensión de la identidad de un individuo, intentar cercenarla, coartarla o subyugarla no deja de ser un atentado contra su libertad…su libertad de expresión…de sentir…y en definitiva de ser. Los totalitarismos no son los que presenta la tele…o netflix (esos no son más que meros estereotipos enlatados perfectos para ser consumidos por el prejuicio imperante), sino lo que vemos en cualquier momento y lugar en la cotidianidad de cualquiera. Sin ramas no hay árbol,…y sin gallinas… zorros. Es más importante la menudencia que hacemos las gentes desde nuestra grada que lo que hacen los mandamases con toda su “gloria” desde sus pedestales.
Nos rasgamos las vestiduras cuando alguien no puede definirse en público por miedo a las represalias, pero parece no importar demasiado cuando los demás no pueden definirle por miedo a las mismas represalias. Por ejemplo: yo me defino guapo, nadie debe impedirme que me defina de esa manera, como yo no debo impedir a los demás que me definan como lo contrario, como feo. ¿Qué soy?...bueno, eso no depende de lo que yo u otro defina, ésa es la diferencia. Seré guapo para unos y feo para otros…ante todo, libertad…de pensamiento…y de palabra.
Si no se respeta al otro tampoco se respeta a sí mismo. Es Ley.
Este comentario no va dirigido a nadie en particular, que alguien bien pudiera darse por aludido y molestarse o congraciarse, nada más lejos de mi intención, pues lo que digo lo hacemos todos a todas horas, yo el primero… Y siempre me digo, haz el bien, lo correcto, porque cuesta exactamente lo mismo que hacer el mal, lo incorrecto, y además es gratificante, o sea, se obtiene algo a cambio…aunque sea una pedrada.
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