A ver si puedo aclarar el embrollo.
Os cuento.
A mi las pistas tal como vienen al cargarlas me dan una duración de 5:23.
El archivo de la batería me dura 4:57, y el de el bajo 5:07.
Esto ya me ocurrió en otras ocasiones, cuando me han pasado archivos que se han exportado de otros Daws, y normalmente la solución ha sido acertar con el tempo.
He estado probando de diferentes maneras, con diferentes tempos, y en todas ellas cuando lo cargo, la duración es de 5:23, cuando el original me marca 5:07.
Francamente, no entiendo este desfase.
Bueno, mientras estaba escribiendo he estado haciendo pruebas a la vez, y he dado con el problema.
Los archivos vienen con un muestreo a 48000Hz y mi DAW estaba trabajando a 44100Hz, convirtiendolos queda bien.
Ahora la cuestión es con que muestreo lo queréis.
A ver, cuando creas un proyecto lo normal es indicar el muesteeo, en este caso 48000, no 44100. Por defecto, los Daws suelen venir a 120, pero el tempo no influye (a no ser que conviertas). El tempo es para producción, y no es el caso.
Así que olvidad el tempo, solo crear el proyecto a 48000 y exportar a 24 bits.
Lo de Pablo no lo entiendo, si exportó a 48000 debe estar sincronizado, y si exportó a 44100, no debería estar sincronizado con el bajo.
En cuanto a las guitarras, paneé al 90% por si Chema añade algo de imagen al máster. Como el centro se percibía vacío, envié sendas guitarras a una pista auxiliar mono en modo paralelo al 30%, ecualizando, comprimiendo y añadiendo saturación en esta misma pista. Con esto rellené un poco el centro. Finalmente volví a comprimir todo el conjunto.
¡Vaya, vaya! Pero miren… uno llega tarde y los niños ya se están divirtiendo hasta con las ollas de la abuela.
Esta nueva forma de mezclar no la conocía… ¿es algo reciente o siempre ha existido?
Como sea, me da curiosidad ver qué pasa por aquí.
¡Saludos y que haya buenas mezclas para todos!
Cuando inicio una mezcla, lo primero que verifico es la profundidad de bits y la frecuencia de muestreo del material recibido (16, 24, 32 bits; 44.1, 48, 96 kHz, etc.). Una vez identificado el formato, convierto todo a 24 bits / 44.1 kHz, que es el estándar con el que trabajo habitualmente.
Mezclar archivos con distintas frecuencias de muestreo (por ejemplo, 44.1 y 48 kHz en una misma sesión) puede generar problemas de sincronización y alteraciones en el tempo, especialmente si el DAW no gestiona correctamente la conversión interna. Por experiencia, prefiero unificar todo el material antes de comenzar.
En casos donde sospecho que pudo haber algún desajuste en el tiempo —ya sea por cortes accidentales, desplazamientos o diferencias de sample rate— incluyo una claqueta al inicio y al final de cada pista. Esto me permite alinear y ajustar manualmente cualquier variación de tempo de forma precisa.
Es un método que adopté tras algunos errores en etapas tempranas, y aunque parezca básico, ha sido una solución práctica y eficaz para evitar problemas de sincronización.