También influye mucho la cercanía del micro a la fuente del sonido. Si por ejemplo estás grabando un ampli de guitarra, y colocas el micrófono casi pegado al cono, la influencia de la acústica de la sala en el sonido grabado es muy pequeña. En cambio, si haces la misma toma separando unos centímetros el micro del ampli, ya empiezas a notar diferencias brutales.
superguille80 escribió:
una reverb se puede añadir siempre, pero no se puede quitar, asi que si no te gusta la reverb que resulta en tu grabación no puedes hacer nada
Exacto, no? Este es el principal argumento por el cual normalmente es preferible que la sala esté más muerta que viva. Yo sin embargo opino que una poca de reverb natural hace que las cosas suenen un poco más... pues eso, naturales. Desde luego un sonido muy seco resulta también muy artificial, y si la reverb que añades es malilla, pues artificial al cuadrado. Si es resultona, pues ya la cosa cambia porque la mayoría de elementos van a necesitar algo de reverb artificial para colocarlos más presentes o más lejanos en la mezcla, no? Esto es algo que ya puedes planificar desde la misma grabación.
En resumen: Si tu sala suena bien y natural, no está mal utilizarlo a conveniencia, dependiendo siempre del estilo de música, y de lo que quieras conseguir. Para todo lo demás, grabar seco es ir a lo seguro, porque por lo general, los cuartos de nuestros kelos suenan a caca.