Se acaban de cumplir nada menos que cuarenta años. El 30 de enero de 1969 The Beatles en pleno —es decir, los cuatro magníficos de Liverpool con el maravilloso añadido del teclista Billy Preston— se subieron a la azotea de los estudios Abbey Road, en el número 3 de Saville Road, muy cerca de Picadilly Circus en Londres, para filmar una actuación musical en directo para la película Let it be, el canto de cisne cinematográfico de la banda. Sería la última vez que tocarían en
