Hola,
Después de leer tooooodo el hilo, creo que estamos ante un problema de enfoque.
Lo primero que no me cuadra es al amigo jerriman diciendo algunas cosas como las que ha dicho. Jerri, amigo, tú eres una persona amable y educada. No te escondas detrás de esa pose. Además no te sale bien
Respecto a lo de la música en España pues ¿qué quieres que te diga? En mi tierra se dice que donde no hay mata, no hay patata. En España no hay afición a la música. En un lugar en el que no existe afición, difícilmente pueden salir buenos profesionales. En España hay afición a los bares y no me dirás que no tenemos los mejores bares del planeta. En ningún sitio hay tantos y tan buenos bares como en España. Todos los concursos internacionales de camareros los ganan camareros españoles. Por algo será.
¿Y restaurantes? ¿No hay afición a los restaurantes? Ahí tienes a Ferrá Adriá, conocido en medio mundo y tantos otros cocineros españoles con infinidad de premios internacionales.
¿Músicos? Pues hay pocos y los que hay, por casualidad. Tampoco hay grandes investigadores, ni grandes pilotos de F1, y los que hay están ahí también por casualidad.
Yo empecé a estudiar música porque a mis padres les hacía ilusión que su hijo tocara el piano y dejé de estudiar música cuando (con casi 20 años) me di cuenta de que el esfuerzo que estaba realizando para aprobar mis cursos de piano no compensaba la utilidad que pudiera reportarme en un futuro.
Todos mis profesores de solfeo, piano, armonía, TODOS, eran unos magníficos músicos que vivían por y para la música. Pero TODOS tenían que pagar las mismas facturas y recibos que el resto de los no-músicos. Os puedo asegurar que he dedicado a mi carrera profesional mucho menos esfuerzo del que dedicaron todos mis profesores de música a la suya y que, sin embargo, he recogido muchos más frutos de mi carrera -en poco menos de 8 años- de los que puedan recoger la inmensa mayoría de los que fueron mis profesores en toda su vida. Y no me considero menos feliz que ellos porque “no viva de la música”. Para mí la música es una afición con la que disfruto mucho pero, si fuera un trabajo, no creo que fuera mejor que el que actualmente realizo (más que nada porque el trabajo es trabajo, y se mide por la relación esfuerzo-beneficio).
Decía Tomás y Valiente que los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía y empeñarse en vivir de algo de lo que en España, cuando se puede vivir de ello, se vive mal, es absurdo. En España, a diferencia de otros países, se puede vivir muy bien siendo –por decir algo- fontanero. Sin embargo después de una vida estudiando música, se suele vivir (salvo raras excepciones) bastante peor de lo que vive un fontanero. Apostar por un sueño casi siempre acaba en pesadilla, aunque a algunos –muy pocos- les pueda salir bien. Aferrarse a la idea de que YO puedo ser el afortunado es tan ridículo como comprar el cupón de la ONCE (con la diferencia de que cuando compras el cupón sólo pierdes unos euros).
Los perdedores, por regla general, no son los que se adaptan a unas circunstancias y sobreviven, sino los que no son capaces (o no quieren) adaptarse y caen por el camino.
Mi enhorabuena a los inadaptados que vivieron para contarlo.
Salu2
PD. Vaya ladrillo!!!