Synclavier escribió:
Yo me refería más al Deepmind 6, que está en 499 € y sumado al UDO Super 8 (que tiene compatibilidad MPE) cuestan los dos 3.998 € y tendrías en total 16 (UDO) + 6 (Deepmind) = 22 voces de polifonía.
Pinta bien. He estado leyendo las instrucciones del Super 8 y las diferencias con el Gemini no son tantas, de ahí sus precios tan cercanos. Me llama la atención la capacidad binaural, cómo reparte sonidos en el espectro estéreo a partir de moduladores, ciertos pads parecen que están tocados por dos ensembles distintos a cada lado del espectro. Y ambos tienen dicha capacidad, más evidente en el Gemini con su panel de edición para ambas capas.
Sin embargo, de ese set de teclados me atrajo la cinta o como la llama Alex Ball: "the ribbon of dreams and wonders"
Añadir la cinta al Super 8 casi acerca el pregio a su hermano mayor. Un Super 8 con Ribbon es un dinero que compensa poco el ahorro.
Sigo mirando opciones en lo digital, porque probablemente el sinte total esté más cerca con un Waldorf Quantum (y su hermano menor). Recuerdo disfrutar mucho la capacidad de morphing del Nord Stage, que asignaba al pedal de expresión, lo que me daba muchos matices intermedios en el sonido. Eso y el aftertouch de canal eran muy provechosos para sonidos complejos. Quizá debería sumar a mi lista algunas glorias de las marcas clásicas de directo, porque me consta que el Montage es también un aparato de altas capacidades texturales, lo mismo que el propio Nord (el nuevo Stage con efectos para cada módulo).
He llegado a plantearme los primeros mencionados por el MPE y el aftertouch polifónico. El Osmose me ha devuelto la fe en la capacidad del teclado para las interpretaciones complejas, y ese refinamiento me parece que humaniza un mundillo que siempre he considerado algo frío, y que son prejuicios de los que debería deshacerme, claro está.
A lo mejor, compensando esa balanza pretendo alejarme de los teclados de escenario o los workstations, cuando quizá ahí esté ese potencial textural que busco. Lo malo es que el nuevo Montage no tiene aftertouch polifónico si no es el de 88 teclas... Y el peso es la razón por la que descarto el Polybrute 12, porque es para polibrutos. Y el Stage 4 tiene el motor de síntesis del Wave 3 y hasta tres capas de voces, pero sus controles son realmente parcos y no tiene tiene aftertouch polifónico...:
Reconozco que ignoro por completo lo que hace Roland ni me ha interesado mucho estos años. La verdad es que me pierdo mirando especificaciones, porque anuncian motores de síntesis que inventaron hace siglo y la mitad con nombre propio a cual más absurdo. Marketing 0 para Roland. A Korg le pasa lo mismo, pero los conozcos más. Aún así, las críticas al sistema operativo del Kronos, el arranque lento, la dependencia de la pantalla táctil y, siento ser pesado, no tiene aftertouch polifónico, me hacen también descartar estas viejas glorias. Y me temo que Roland Fantom es lo mismo pero para Roland fans...
He visto ya muchos vídeos, llevo realmente un año con la idea de hacerme con algo serio, por eso vengo aquí, porque estoy en la encrucijada de que cualquier cacharro potente puede ser un estímulo al estudio de la creación sonora. Sigo desde hace años ya a Devin Belanger, Jonathan Nathan Jones, Venus Theory (que no sé su nombre), Starsky Carr, Tim Shoebridge, True Cuckoo, Josh Madoff, Espen Kraft (¿se ha hecho un poco antisistema?)... Muchos hacen música, pero pocos hacen directos, que yo sepa. No son el perfil que me interesa imitar realmente cuando veo sus vídeos. Tienen ingenio en sus procesos, sus discursos, su música, pero no los he visto gestionar una improvisación, más allá de esas jams con el 80% pregrabado y montado luego para YouTube. (Perdón, pero eso no es una jam como yo la conozco...).
Y viendo sin embargo colegas de directos, pianistas teclistas que admiro usando sintes: Larry Goldings, Julian Pollack (J3PO), Mike Pensini, su set puede ser realmente abrumador, y pueden enchufar 5 teclados para un directo. De momento no me puedo permitir una inversión parecida... y Benn Jordan es otro tipo interesante, pero no me gusta demasiado lo que hace, me interesa más su discurso, su militancia, sus ideas.