PerversaFantasía escribió:
Las workstation de Korg para mi están muy sobrevaloradas. He provado unas cuantas (las recientes no) y me parece un precio exagerado, para unos sonidos (como el de piano) bastante decepcionante.
Bueno, siempre han sido las joyas de la corona en cuanto a solidez y comodidad, pero la imparable mejora de todo el entorno informático y la drástica reducción de precios (por fin) está dejando a las estaciones de trabajo un poco fuera de lugar.
PerversaFantasía escribió:
En su día el DX7 estuvo infravalorado pero ahora se ha vuelto a poner de moda, y es que esa sí es una máquina para retorcer (mentalmente claro, no hay knobs

) sonidos y hacer de todo , y que suene muy especial.
En su día fue un sinte revolucionario y marcó una época. Más tarde cayó en desgracia porque los secuenciadores eran capaces de gestionar más información de la que el DX7 y sus contemporáneos podían ofrecer. Muchos sintes de aquella época se convirtieron en piezas de museo igual que sucedió con los analógicos anteriormente.
PerversaFantasía escribió:
El Roland jv1080 creo que ahora vuelve a valorarse en su justa medida: yo lo vendí tirado de precio y me arrepiente, pues apenas lo usé. Al cabo de un par de años me di cuenta como otros usuarios se lo trabajaban y sacaban unos sonidos orquestales brutales, y pensé : coño, eso suena brutal.
Este fue un sinte que apareció en una época de transición, donde la gente pedía muchas prestaciones, mucha polifonía y, en fin, todo hecho para ponerse a trabajar sin perder tiempo. Es un auténtico tanque de sonidos y programas (expandible) y con una buena edición, de esa en la inviertes tardes de infusiones y golpes de ratón, sacas un beneficio equivalente a su coste inicial. Yo lo compré nuevo y me costó un pastón del que nunca me he arrepentido.
PerversaFantasía escribió:
El kawai k4 me parece en cambio un sinte infravalorado (teclas robustas, sonidos diferentes a cualquier cosa), cuando lo veo por 200 y poco euros a la venta, no lo entiendo, aunque es difícil de editar, tampoco tanto como otros digitales.
Con gran acierto los chicos de Kawai sacaron al mercado un equipo con un precio muy competitivo (160.000 pesetas de la época, frente a los 325.000 del JD-800 o los 295.000 del Korg Wavestation). La edición no es nada complicada, y con un poco de audacia tienes sonidos y efectos muy personales. El mayor problema de este sinte es que no hay ni una sola PCM que valga la pena para usar como sonido acústico. En su vertiente más digital, sí que encaja bastante bien en el estudio y puedes obtener rendimiento incluyendo detalles en tus producciones. Tal vez nunca como centro del estudio, pero sí como un buen aderezo.
PerversaFantasía escribió:
El Roland D-50 esta algo sobrevalorado no creeis? Los sonidos son muy románticos pero no deja de estar algo limitado técnicamente; los puretas sin embargo lo adoran.
Es el mismo caso que el DX7, con la ventaja que el espectro de sonidos es algo más amplio. Tiene algo más de color. Si este sinte ha muerto o herido de gravedad es a causa de su éxito. Como el Virus; todo el mundo lo tiene o ha tenido y no representa mucha originalidad para tu sonido. Pero ahora, volviendo al tema de su recuperación junto al DX7, los sistemas domésicos de grabación te ofrecen la capacidad de grabar audio y esta clase de sintes vuelven a tener sentido en un entorno de grabación cómodo y asequible. Este sí que podría ser el centro de algun tema porque el sonido tiene bastante calidad, a pesar del ruido.