Ni bragueta que quede quieta ni braga que no caiga ni chancro que no te alcance.
Ni malaria o herida de espada que, eso, no te mate.
Bueno, joven emisario del Rey de Francia, estamos acaparando la carta al músico de tierras lejanas.
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#9
Respecto al paradigma del home studio trasladado a países fuera de los EEUU, conviene reflexionar acerca de ello.
Qué supone el equipito-ajuar para una economía media, muy poco, tienen mayor poder adquisitivo que en España (en Chile no se) y las cositas cuestan menos.
Metros cuadrados para dedicar, como media, muchos más y más baratos: la mayoría de estadounidenses viven en casas unifamiliares baratas de construir, baratas de adquirir y con metros cuadrados sobrantes, ni se dan los esperpentos del tipo: quiero acondicionar el cuartito de la lavadora y forrarlo con copopren
En realidad, este afán por hacernos la cabina e grabación responde a una necesidad tanto de no ser molestado como de no molestar, creo que que a muchos nos ha pillado el embuste de las responsabilidades paternas, sociales, pagar el pato para puede que follar poco encima y no es raro que hayamos dado vueltas a buscar un sitio donde escondernos a darle al teclado, que es lo que mejor se presta para esto.
Es como cuando andaba yo pensando en comprar una caseta de Gran danés en el Leroy Merlín o Zoolansky montarse una chabola dentro de su propia casa.
Y, qué casualidad, yo casi un fuera de la ley y él un independentista, ojalá logre su sala independiente con la independencia.
Y, en otro orden de cosas, lo de las cortinas me da que se noten; pero que no sean capaces de solucionar en conjunto. No he visto a ningún ingeniero de acústica hablar de ello.
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Están entre lo más chic de Nashville y la escenografía de exvoto y ópera dieciochesca.
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Supongo, pero es lo de menos, es el arte de la ilusión, del grutesco, del engaño, del trampantojo.
Sin ilusión por los dispositivos, por los ingenios (motores les llama la coquetería), estaríamos con el churrete a media pierna, Gustava.
Y no seré yo el que frene las ilusiones.
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Eso es, y que se abra el telón, Carmela.
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Esa es la cosa, el telón es para que se abra; no quedarse, obsceno, a ver la función medio confundido con la tela.
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