#5
Estoy de acuero en todo, punto por punto
Hay un dicho por ahí que es el siguiente: tú música sonará como el peor de los elementos de la cadena. Puedes tener una excelente interfaz y un micro mediocre, o usarla con niveles de ganancia demasiado bajos y grabar con ruido, o conectar una señal de línea a la entrada de alta ganancia (Hi-Z) para instrumentos... Hay que tener las herramientras y el conocimiento para poder sacar el máximo partido.
Con el tiempo y la experiencia, se va aprendiendo qué suena bien y qué suena mal. Vivimos la era del mp3, y de escuchar música con unos auriculares de botón, que en la mayoría de los casos, lo mejor que tienen es no destrozarte los oídos, así que desde mi punto de vista se va perdiendo atención a los detalles frente al exceso de información.
Yo siempre explico mi búsqueda de la fidelidad del sonido de la siguiente manera:
Llevo muchos años rodeado de instrumentos (guitarras, bajos, piano, teclados, batería...), así que comparo el sonido de éstos con lo que escucho. Creo que todos hemos pasado por fases en las que todo nos sonaba bien, que abusábamos de efectos y de coloración del sonido... hasta que un día nos damos cuenta de que queremos un sonido neutro y con caracter, que se sostenga por sí mismo y no necesite de rellenos y artificios.
En mi opinión un buen sonido base se puede realzar con procesamiento y mejorar, algo así como un maquillaje discreto. Una buena interfaz debe proporcionarte, bien usada, un buen sonido base, pero al final siempre serás tú quien decida si sus previos lo consiguen o no.