Hay muchos que se sorprenden de por qué Belén Esteban triunfa en redes y lo que no son redes. No dejais de hacer leña del árbol caído, criticar a quien ya no está, ni puede defenderse, ni explicarse, ni siquiera pedir disculpas ante un pelotón de linchamiento. No defiendo que lo que hiciera estuviera bien o mal. Pero yo daría el tema por zanjado porque ninguno de nosotros sabemos qué hay detrás.
Es fácil, muy, muy fácil, echar leña al fuego mientras sepas que, al menos, hay tres o cuatro leñadores dispuestos a calentar el ambiente.
¿Por qué no lo dejais ya? ¿Por qué os regocijais (o al menos es lo que a mi me parece, pobre de mi, alma inmunda...), en lo que probablemente fue un error con alguna explicación, o ninguna, pero parece que nadie lo contempla)? ¿De verdad os sentíis amos de toda la verdad y capacitados para ser juez, parte y verdugos de una persona a la que ni os habéis interesado en conocer? Leo que muchos de los verdugos ni siquiera habían intercambiado una o dos, o ninguna conversaciones con la víctima.
De verdad, sois cansinos a más no poder. Hablemos de música, de concursos, de CDs, de cualquiera que nos lea y pueda tener voz y voto en nuestros debates.
Pasémos ya de página y olvidemos el eterno día de la marmota.
Saludos a todos, de corazón. No caigamos en cotilleos baratos que Hispasonic no merece caer a niveles barriobajeros. Os tengo a todos en mucha estima, pero, y es mi opinión personalísima e intransferible, dejemos que todo siga adelante.
Un abrazo para todos y cada uno de vosotros, con los que crezco día a día.
Salud, mucha, muchísima salud y buena, buenísima música, aunque vosotros de esto último sabeis mucho más que yo.