Para empezar, estoy de acuerdo en que no se debería valorar toda la música de la misma manera, ya que depende de la finalidad y del contexto en el que ha sido creada una obra determinada.
Por ejemplo, hay música destinada a ser escuchada con interés y detenimiento, mientras que hay otros estilos que han sido concebidos para llegar a la mayoría de la gente y entretenerla (sobre todo dentro de la música popular), otros que simplemente buscan vender mucho, etc.
Pero por encima de todo esto, es evidente que la música que a alguien le gusta es aquella que le hace sentir algo especial cuando la escucha, y los sentimientos no entienden de estilos, elaboración, timbres ni nada parecido. Esta es, al menos, mi opinión.
Lo que sí considero recomendable en el caso de una persona a quien entusiasma la música es proponerse escuchar cosas nuevas para él (que no haya escuchado antes) e intentar, si no los tiene, adquirir algunos conocimientos, aunque sean básicos, de música. A mi modo de ver estas pequeñas cosas permiten abrirse y disfrutar más de toda la música.
Para terminar, me gustaría hacer una apreciación que, creo, no se ha hecho antes en este hilo: la gran mayoría de las obras pertenecientes a la música "clásica" han sido concebidas para su escucha en vivo, pues el concepto de grabación es posterior a su composición. Por tanto, considero que la única forma de apreciar realmente esas obras es asistir a una interpretación en directo, ya que, al menos para mí, no tiene absolutamente nada que ver un disco, o incluso un DVD con una calidad de imagen y sonido espectacular, con una escucha en vivo.
Saludos