¡Hola, añorada brujita!
A ver... Las pastis simples son las primeras que se diseñaron. Son más cristalinas, y tienen un rango de agudos fabuloso (los primeros Dire Straits, la guitarra de los Stones, casi todo el country...). Pero tienen el problema de que son especialmente sensibles a los campos electromagnéticos. Cualquier emisión (una moto que pasa, el monitor CRT, etc, etc) pueden estar siendo recogidos por estas pastillas. De manera que, junto al sonido de la guitarra, oyes un cierto ruido de fondo, zumbido, o como lo quieras llamar. (Cuanta más ganancia le dés al amplificador, mayor es el problema).
Un tal Seth Lover (¡qué gran apellido!) fue encargado de diseñar algo que solucionase el problema. La solución fue poner dos pastillas en una: las dobles, porque sus dos campos magnéticos cancelaban el ruido, de ahí su nombre: hum(onomatopeya para ruido de fondo)-buckers(canceladoras).
Sin embargo, con el ruido de fondo también se cargan rangos de agudos, por lo que a mucha gente no les acaban de convencer. En el extremo contrario, su mayor componente de frecuendias medias enamoran a otros y son, en general, más apreciadas para sonidos "duros" y contundentes. Es justo también indicar, en el extremo contrario, que son las elegidas mayoritariamente para guitarras de Jazz.
En cuestión de sonidos distorsionados, las simples son las responsables de esas guitarras que llamamos "afiladas, cortantes, estridentes", frente a "poderosas, caña burra, demoledoras", que se suele aplicar más a las que generan las dobles.
Hay una solución al ruido de las simples. (De hecho, lo he estado haciendo hace un par de días con mi Telecaster). Se trata de "apantallar" todas las cavidades en que se alojan las pastillas. Las recubres de un material que aísle electromagnéticamente las pastillas por todas partes salvo por la que da a las cuerdas de la guitarra. La cosa
funciona, pero hay que tener gusto por los trabajos manuales, el soldador y esas matracas.
Saludos