lgarrido escribió:
Huy lo que me ha disho... Jajaj, qué provocador eres, joío.
No hay que confundir la sinceridad con la provocación. Yo no soy nadie importante ni aspiro a serlo, pero por suerte hay un montón de teóricos capaces de enseñar contrapunto clásico (renacimiento) y armónico sin recurrir a un lenguaje de programación que tiene muchas incoherencias. La primera es que muchas veces se aplican conceptos que eran válidos para el renacimiento a obras con carácter tonal y las "prohibiciones" se exageran hasta el absurdo. O viceversa, se aplican conceptos tonales a una formulación que servía para aprender música modal.
Para mí lo más absurdo del método Fux y sus secuelas es que no responden al fin para el que fueron creados. La polifonía clásica es fundamentalmente vocal, y para hacer música vocal necesitas un texto, y para poner música a un texto necesitas conocer sus acentos, las respiraciones, el significado,... Eso que es lo más esencial como punto de partida no está presente en ningún momento en el método Fux. Además es claro que el contrapunto clásico es fundamentalmente imitativo. El trabajo con especies ignora esa realidad de la música y la deja para el final. Es un método muy racional y poco efectivo. Uno puede escribir música solo aplicando axiomas sin tener en cuenta el sonido que sea completamente "legal" sin caer en prohibiciones y ser auténticamente algo informe e incoherente. Y eso es porque Fux y sus secuelas no trabajan el oído, el análisis o los patrones de composición.
Por suerte, antes, durante y después de Fux ha habido métodos de abordar el estudio del contrapunto clásico y el armónico de manera más musical, también estructurados y con mejores resultados a la vista de las composiciones de los autores que estudiaron con ellos. El planteamiento de Bach-Kirnberger es muy diferente o el de Albrechtsberger (maestro de composición de Beethoven), y tantos otros. En la actualidad existen libros para el aprendizaje del contrapunto que no siguen el sistema de especies, como los de Gauldin, De La Motte, Former, y unas decenas más en inglés que nunca serán traducidos al castellano por falta de demanda. Estos libros no inventan nada nuevo. La mayoría se basan en el estudio de sistemas de enseñanza anteriores y posteriores a Fux.
En un conservatorio profesional un alumno pasa solo 2 años estudiando fundamentos de composición. Reducirlo a 2 años de programación para hacer bolitas con el sistema Fux es perder el tiempo. Total para aprender lo que otros llamaban disminuciones, el uso de la nota de paso, la cambiata, el floreo, y el retardo. No se, no se...
lgarrido escribió:
También era en tono irónico, una velada referencia al hilo de los secretos teóricos ocultos de los grandes éxitos de ventas pop. Donde haiga muslamen, que se quiten las armonías celestiales.
Bueno, también hay armonías celestiales con mucho muslamen.
Oscar Espinosa escribió:
La atonalidad no es solamente la ausencia de una tonalidad, sino más bien la ausencia de un centro tonal.
Estas son las clases de discusiones teóricas que generalmente no llevan a ningún sitio. Todo concepto tiene un opuesto, luego ¿qué es lo opuesto a "atonal"? Yo creía que era tonal. Pero también es ambiguo lo que es tonal. Tonal puede ser aquella música que se define como del periodo de la práctica común, usando relaciones entre las funciones armónicas. Si extendemos la tonalidad a la presencia de centro tonal en esa categoría entre más música, pero incluso así, no toda (siempre y cuando algunas cosas se consideren música)
Por ejemplo, In C de Terry Riley tiene un centro tonal clarísimo pero yo no llamaría a eso tonal. Aunque sea una nota de la escala se usa de manera percusiva, el protagonista más que la nota es el ritmo, y el timbre. Hay cierta tendencia, a mi modo equivocada, a reducir la música o el análisis musical solo a la altura de las notas.
En el caso de Ligeti ya ni hay notas de la escala en su Poema sinfónico para 100 metrónomos. (para el que se quede con la anécdota, recordar que Ligeti hizo bastante música mucho más interesante y audible. Esto quizás sean efectos secundarios del estudio racional del contrapunto de Fux)
Ahondando más y para demostrar que Lluis Verges no está acertado en este punto (en su libro afirma que toda música es tonal pues toda secuencia de notas puede reordenarse de manera que sugiera tonalidad. Como todos los libros no es perfecto, en algunos aspectos es un libro estupendo, pero en otros es bastante flojo) La música concreta, la aleatoria, la electroacústica o la espectral en su mayoría no tienen centros tonales. Aunque un estudio más profundo podría llevar a encontrar frecuencias centro... Sin embargo creo no es apropiado decir que esta música es tonal, salvo que modifiquemos tanto el concepto hasta el punto de que música tonal es la que usa tonos (en el sentido de sonidos), y por tanto no hay música atonal. (En este apartado quiero matizar la crítica al libro de Lluis Verges que, insisto, es esencialmente bueno. En este y otros apartados más cercanos a cuestiones de estética faltan citas de otros autores dando la sensación de que muchas cosas las decide según su criterio y no contrastando. Aceptable, pero...)
Por citar otra obra de Ligeti que a mí me gusta más en versión de un pianista descalzo que tiende a hacer representaciones pop de música "clásica" el Estudio para piano 13 de Ligeti "La escalera del diablo" Música del siglo XX que utiliza el tópico diabólico de una manera bastante efectiva. (Tanto que se lo plagio Morricone en la banda sonora de Novecento, un pianísta en el océano)
Película recomendable y escena curiosa la del duelo pianístico tan habitual en los siglos XVIII y XIX. (El plagio a Ligeti es a partir del 3'15'') Atentos al final anti-tabaco.
Por cierto, Morricone también compositor contemporáneo que hace música de todo tipo y con gran éxito entre el público. Esto también es música de hoy que se escuchará mañana. (Compuesta en 1986) Aunque no se si Morricone entra en el club de la CCCA... Así que tenemos a Morricone, compositor del XX, haciendo música a lo Ligeti, pero también cosas tan melódicas como esta. No todos los contemporáneos son como los pinta Masliah incluso aunque de vez en cuando hagan cosas que a ellos les gustan y al público no tanto.