#2 gracias , son rayadas de mucho uso que han tenido y tienen , gracias
Si el salto es por una raya (y no es muy profunda, ojo), yo he arreglado varios de esta manera:
- Pones el disco sonando y justo cuando salta la aguja (si es hacia adelante) paras el plato
- Pones el dedo índice encima de la aguja haciendo presión pero muy muy poca, como añadiendo unos gramos de peso a la aguja, y pones el dedo índice de la otra mano encima de la galleta y giras el disco hacia atras manualmente al tiempo que tienes el dedo encima de la aguja. Un par de vueltas es suficiente, hasta pasar la zona conflictiva
- Pones el disco a sonar y compruebas. Si no se ha solucionado, pruebas otra vez, pero con un poquito más de presión sobre la aguja
Se trata de "rehacer" el camino al surco para que no salte la aguja. A mi esto me ha funcionado en la mayoria de discos. Si la raya es muy profunda, es mucho mejor el método que ha explicado el compañero con el video
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Con todo el respeto, yo ni de coña probaria lo que dice el compi en #4 ... se me ocurren mil motivos, pero vamos, que o acabas rebentando la aguja o lo que queda de disco!
A ver, para reventar la aguja deberías de meter el dedazo a saco hacia abajo haciendo una presión muy bestia contra el disco, y aun así no sé yo. El disco seguro que lo hacias polvo, pero la aguja no creo, pero bueno. El tema es que se trata de hacer muy muy muy poca presión sobre la aguja, añadir unos gramos extra de peso, nada más. Pero bueno, cada cual es libre de hacerlo o no. A mi me ha funcionado en rayas no muy profundas y por eso lo comparto aquí, pero se tiene que hacer con cuidado. Hace tiempo había algun video en youtube donde lo hacían igual
También he visto a gente hacerlo con el disco rodando normal, hacia adelante, y justo unas décimas de segundo antes del momento conflictivo del salto, aplicar un poco de presión hacia abajo. Pero a mí me ha funcionado mejor haciendo rodar el disco al revés. Si alguien se atreve, antes de intentarlo recomiendo ver los videos que hay en youtube sobre el tema. Una imagen siempre vale más que mil palabras