Hola a todos.
Después de leer atentamente el hilo no puedo evitar decir la mía, ya que me parece que se están tocando puntos realmente interesantes.
El analizador de espectro me parece una herramienta estupenda. Lo veo como eso, una herramienta. El uso que le demos ya es cosa de cada uno. En mi caso concreto, cuando mezclo en mi humilde habitación (siempre que mezclo, vamos

) es algo que siempre me gusta tener de fondo para ir echándole vistazos en momentos concretos para obtener respuestas concretas: como suena una pista y en qué frecuencias y con qué intensidades, qué forma de espectro va adoptando la mezcla, si hay alguna franja de frecuencias problemática bien por defecto de volumen en esa franja o bien por exceso, si hay problemas de sub-graves (que estos sí que no se oyen!!!), etc... En general, menos la última, se pueden hacer bien todas estas tareas sin necesidad del analizador si contamos con un oído bien entrenado y un equipo y recinto decente y familiar. El problema viene cuando carecemos de alguna de estas cosas... Los pobres solemos carecer de equipo y recinto y los ricos suelen carecer de oído!

Es ahí cuando considero que el analizador de espectro se vuelve especialmente útil.
A efectos prácticos, podría compararse al afinador de la guitarra. El afinador no es algo imprescindible y durante muchos años se ha podido tocar bien sin usarlo... Incluso hoy en día un guitarrista experimentado es capaz de detectar una desafinación al instante, arreglarla rápido y seguir sonando bien. Ahora bien, díle a un guitarra sin demasiada experiencia que se deshaga del afinador...
En cuanto a la cancelación de fase, creo que es sencillo de entender el principio teórico pero que a veces nos cuesta un poco más entenderlo en la práctica así como valorar acertadamente hasta dónde es importante la compatibilidad "mono". Además, considero que hay diferentes etapas en la producción completa de un tema musical en las que la cancelación tiene orígenes y tratamientos distintos. No es lo mismo abordar la cancelación de fase a la hora de grabar que a la hora de mezclar o a la hora de escuchar algo ya terminado.
En cada una de esas distintas "fases", la responsabilidad final en cuanto a obtener el mejor resultado sonoro recae en el correspondiente "encargado". En la fase de grabación, dependerá del que coloque los micros... En la fase de mezcla, dependerá del que haga la mezcla, poniendo pistas a un lado y a otro del panorama... En la fase final, dependerá del que disponga el equipo para escuchar la música ya acabada... Me parece evidente que cualquiera de nosotros se asegurará de disponer nuestro espacio de escucha lo mejor posible para disfrutar al máximo del sistema estéreo, mientras que habrá gente que le dé prácticamente igual, dándole tambien igual muchos de los aspectos sonoros que podríamos considerar problemáticos... A estos últimos, les hará más gracia que el cantante diga algo como "me toco el nabo" en medio de la canción que no el que cada instrumento tenga su espacio en las tres dimensiones de la mezcla y suene con un carácter tal o cual (siempre y cuando no sea una mezcla absolutamente desastrosa, claro).
Pensemos lo siguiente... Cuándo se produce la cancelación de fase cero? Cuando hay una única fuente sonora, en el caso de la mezcla para sistemas estéreo (que se supone que es el caso) cuando ponemos todo el sonido en el centro del panorama (es decir, en mono total). Cuándo tenemos la cancelación de fase máxima? Cuando panoramizamos totalmente la misma pista y a uno de los lados le invertimos la fase (es decir, en estéreo total). Pues bien, lo que nos queda entre esos dos extremos es precisamente el rango en el que podemos jugar a "engañar" al oyente haciéndole creer que tiene realmente a un grupo de instrumentos y/o sonidos delante de él distribuidos en un espacio concreto, o dicho de otra forma, podemos transportar al oyente al espacio que queramos: una habitación, un pasillo, una catedral, o simplemente no transportarlo... Podemos ponerlo delante de un paso de peatones en el que los coches vienen de un lado y se van por el otro... O simplemente podemos hacerle creer que hay alguien que está cantando justo "en su cara". Creo que me pillais.
Para lograr esto es necesario utilizar el estéreo, no lo vamos a lograr en mono. Y es precisamente ahí, cuando queremos recrear un espacio tridimensional amplio, cuando más cancelaciones de fase tendremos. Por qué? Pues porque el oído humano trabaja precisamente así, procesando las cancelaciones de fase naturales producidas por la reverberancia del espacio en el que estemos o por las posiciones de las fuentes sonoras. En definitiva: sin estéreo (y cancelaciones de fase) no hay dimensión, sabiendo que eso puede generar ciertas incompatibilidades con sistemas mono. Es por ello por lo que se tiende a llegar a una solución de "compromiso", intentando evitar los ajustes extremos (aunque sean los que mejor puedan sonar en situaciones concretas, como por ejemplo delante de nuestros monitores o con nuestros auriculares

).
En cuanto a lo de tomas de guitarra paneadas a los lados... Como siempre, no hay reglas!

Lo que mejor nos funcione... Aún así quiero destacar alguna cosilla. A la hora de hacer esto, podemos hacerlo de varias maneras y ya se han comentado, pero destacaría básicamente dos bases iniciales: trabajar con la misma toma y trabajar con tomas diferentes. Yo encuentro que ambas maneras tienen sus pros y sus contras.
Trabajando con la misma toma tendremos que tener en cuenta todo lo que es aplicable al "efecto Haas": básicamente cuanto mayor retardo entre las pistas, mayor efecto Haas (dentro de los límites del efecto, hasta unos 50ms de retardo como máximo orientativo) y tambien mayor sensación de volúmenes distintos entre un lado y otro (tenderemos a escuchar más alto el lado que suena antes, con mayor sensación cuanto mayor sea el retardo). De esta manera, encuentro como punto favorable el que tenemos un control total y constante de la situación y apertura de esa guitarra (y por tanto de las cancelaciones de fase), mientras que como posible "contra" tendremos ese desequilibrio entre los volúmenes de un lado y otro (si queremos que nos suene equilibrado en el centro). Quizás tambien obtengamos la sensación de que suena un poco más artificial...
Con tomas distintas lo que podemos ganar es precisamente que suene más natural y que suenen realmente varias guitarras (que en realidad es lo que son) y no tendremos el problema de la diferencia de volúmenes, a costa de perder un poco el control de las cancelaciones y por lo tanto de que se puedan generar sensaciones raras en momentos concretos.

Ui... Bueno, creo que me enrollado un buen rato... Siento el tocho...
En todo caso, que conste que tan sólo pretendo aportar mis ideas y opiniones de manera constructiva y en base a lo que he ido aprendiendo. El hecho de que escriba este tocho no indica que tenga más razón que nadie en nada, tan sólo que se me pasa muy rápido el tiempo escribiendo en este foro y que siempre es un placer compartir y aprender.