blkr escribió:
Yo eso de que a alguien una obra que no esté en 440 el la4 le suene desafinado directamente no me lo creo. Siempre lo que cuenta es la relación entre las notas y acordes.
El registro absoluto también es importante, aun sin oído absoluto.
A mí me pasa algo así cuando traspongo un teclado con el botón, para ajustar un acompañamiento sin tener que volver a digitarlo, aunque con una precisión muchísimo menos fina que la que relata Francis W. Si traspongo un semitono o incluso un tono, no me entero mucho. Pero más de eso se empieza a sentir raro, como que el instrumento no está dando la nota que le estás pidiendo.
Yo lo relaciono con dos cosas: la sinestesia oído-tacto y la sensación global del registro de una pieza.
Especialmente al tocar acordes, el registro es fundamental en el sonido. A la hora de disponer las voces de un acorde, los compositores son muy conscientes del sonido que buscan. Según el registro y la interacción de los armónicos de las notas que componen el acorde, una disposición puede sonar apelmazada y solemne, plena y redonda, o compacta y brillante, según lo que pretenda el autor.
Al trasponer, aunque se mantengan las relaciones entre notas, se modifica esa sensación tímbrica con carácter absoluto, por el desplazamiento en el espectro auditivo global.
Lo he comentado con instrumentistas que, sin tener oído absoluto, alternan entre afinación barroca y moderna, y también tienen esas sensaciones.
Tiene todo el sentido que para una persona con oído absoluto la sensación de desconexión entre sonido y posición corporal sea muchísimo más intensa, y me da la impresión de que se podría catalogar como una desventaja de esa condición.