no_name escribió:
Woden , creo que estas mal pensando que desde la teoría se crea música ...
O no has entendido el sentido del mensaje o no me he sabido explicar. Éste se circunscribe al
análisis rítmico, no a la interpretación, por lo cual no cabe referirse a que "desde la teoría se crea música". Primero surge la música y después la teoría intenta explicarla, ésa es la idea. Estoy contraponiendo
dos maneras de explicar el mismo hecho musical de manera abstracta (teórica), esto no es oíble sólo debatible
no_name escribió:
a todos mis compañeros y profesores que tocan música latina y jazz es un hecho , que implícitamente el contratiempo es lo mas importante para darle el "feel" .
Bueno, esta afirmación es un tanto confusa

En primer lugar la rítmica de las diferentes músicas afroamericanas (jazz, son, timba, samba, salsa y otras decenas más...) es tan diversa que no cabe generalizar sobre ellas de ese modo. En América se fusionaron, a nivel rítmico, las tradiciones africana y europea dando resultados muy dispares.
Si nos centramos en el jazz, a pesar de que la polirritmia africana está presente, su armazón rítmico es cuaternario (de clara inspiración europea) pero asentado sobre el backbeat (clara influencia africana). No es que el contratiempo sea importante, es que es básico. Supongo que en realidad querías referirte a que en el fraseo en el jazz (incluso el meramente rítmico como puede ser el del ride de la batería) se emplea profusamente la síncopa. Bien, en este caso no cabe discusión alguna, es obvio. El
armazón rítmico del jazz es extremadamente simple precisamente para permitir esa maleabilidad y sutileza presente en el fraseo.
La rítmica del jazz es completamente simétrica y su pulso se expresa a través del swing. Esto sí es lo más importante a la hora de darle el "feel": el swing.
Sin embargo existen otras músicas afroamericanas que presentan una
rítmica asimétrica. ¿Qué significa esto? En realidad no tiene mucho que ver con los
patrones rítmicos irregulares presentes también en el jazz, fruto de las síncopas e herramienta expresiva imprescindible en ese género. Su significado real viene dado por cómo se interpreta psicológicamente el ritmo subyacente. Mientras en el jazz sentimos un flujo rítmico constante que no es interrumpido en absoluto por las síncopas del fraseo en otra músicas afroamericanas como puede ser el son (el flamenco es el ejemplo más cercano de esta cualidad) ese flujo rítmico es variable y predeterminado. En estas músicas
el armazón rítmico es complejo y todo aquello que se interprete sobre éste debe seguirlo o complementarlo (a pesar de que existan variaciones, conocidas como "permutaciones dirigidas", lo cual no sólo no se desvirtúa sino que reafirma la firmeza de ese patrón).
He visto a grandes músicos, dotados de un gran oído, una gran sensibilidad y un gran sentido rítmico, salirse por completo del "feel" de estas músicas por obviar los ritmos asimétricos sobre los cuales estaban interpretando por, como dirían los flamencos no "tener compás". Cualquier improvisación hecha sobre, por ejemplo, un son montuno debe orbitar necesariamente sobre la clave y las síncopas vendrán dadas respecto a ésta, no respecto a un presunto ritmo cuaternario subyacente que, evidentemente, complementa al ritmo pero no es la base del mismo. Esto, por ejemplo, no se da en el jazz, en el que el fraseo es mucho más libre y el marco rítmico viene determinado únicamente por el swing y por el backbeat.