Bueno, ya puestos a hablar de trucos..., aunque esto más bien es toda una ciencia, porque apenas he empezado a usarla y ya le veo todo tipo de posibilidades.
Veréis, después de años y años con Cakewalk (empecé con el Cakewalk apprentice allá por el 88 cuando venía como bonus de la SB pro de 16 bits -lo último de la época-), me costó abandonar la versión 9, que fue la última de Cakewalk, tras aparecer SONAR 1. Así que nunca le tuve mucha simpatía a este programa, que cambiaba de repente la interface y mucha de la filosofía de su antepasado y que me había desposeido para siempre de mi secuenciador de toda la vida.
Así que durante mucho tiempo lo he usado al mínimo de sus posibilidades, sin ni siquiera plantearme comprobar para qué servía el constructor de loops, el V-vocal o el secuenciador por pasos. Ni siquiera sabía usar el mapeador de percusión. Y de Audio Snap, para qué contaros.
Sin embargo, resulta que hace algunos meses grabé varios temas en los que, por primera vez, tuve la posibilidad de registrar la batería a través de 6 canales independientes y me relamía de gusto pensando que iba a poder hacer una buena mezcla. Pero nada más escuchar el resultado quedé totalmente decepcionado porque el sonido de caja entraba por el canal de los timbales, el de charles por casi todos los canales, igual que el del bombo; en fin, todo un poema sonoro. Encima, el sonido de bombo era infumable.
Así que pensé que habría que limpiar las pistas de algún modo. Me conformaba con poder sustutuir el bombo por otro sonido y aislar los sonidos de timbales, que suenan muy esporádicamente en casi todos los temas, y que sin embargo arrastraban de fondo el sonido de toda la batería.
Me enteré que Ztoontrack tenía un programa, llamado DrumTracker que había sido concebido para sustituir los sonidos de una pista de percusión por otros; así que me hice de él y empecé a usarlo como buenamente pude, porque la documentación es en inglés y muy críptica, por lo que me limité a los ajustes predefinidos del programa.
La filosofía del programa es simple: hace un barrido por la pista de percusión de que se trate y allí donde encuentra un cambio brusco de nivel, esto es, la aparición de una onda sonora que destaca del resto, guarda su localización para luego colocar en ella una nota midi con un volumen proporcional al de la onda de audio. Al final del proceso generamos un archivo midi que, si la cosa ha salido bien, debe contener los datos de la pista de percusión que hemos "traducido" desde el archivo de audio.
Después insertamos ese archivo MIDI en una pista de Sonar, cargamos el Session Drummer en una pista de Audio y ya podemos escuchar nuestra pista de percusión con otro sonido distinto del original. No solo disponemos de distintos sonidos con los que probar; por ejemplo, distintos sonidos de bombo, sino que además la pista sonará limpia, sin que se cuelen otros instrumentos de fondo.
Aunque los resultados con Drumtracker no eran malos, casi nunca conseguía aislar bien el sonido deseado, de tal modo que, volviendo al ejemplo del bombo,o bien faltaban toques de bombo, o bien sobraban. Por supuesto Drumtracker tiene la posibilidad de afinar el barrido de audio, por ejemplo ajustando el Trheshold o insertando marcas allí donde no aparecen y debieran aparecer, pero os aseguro que ni la documentación del programa aclara bien cómo hacerlo ni el programa es lo bastante intuitivo como para ir probando con esto o aquello.
En esas andaba cuando, casi por casualidad, revisando la documentación de SONAR 8, que es mi versión actual del programa, empecé a leer algo sobre la funcionalidad de Audio Snap. Y para mi asombro descubrí que Audio Snap sirve exactamente para lo mismo que el Drumtracker (y para otras muchas utilidades relacionadas con el mapeo de tiempos y el ajuste del timming de tomas defectuosas), pero con la filosofía de uso intuitivo y "racional" que siempre ha distinguido a Cakewalk del resto de secuenciadores profesionales. Cada vez que trato de entender el apego que, a juzgar por los foros, sienten la mayoría de los músicos hacia a alguno de esos secuenciadores construidos con filosofía teutona me convenzo más de la irresistible tendencia que tienen los humanos hacia el masoquismo.
En fin, si a alguien le interesa, en una próxima entrega puedo detallar el uso de Audio Snap para llevar a cabo algunas de las tareas de las que es capaz y que, al menos para mí, son bastante útiles.
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