La primera batalla musical siguió mas o menos las pautas que se habían pensado para este tipo de concurso: participantes reducidos, votos publicos y velocidad. Esto permitiría repetirlas a menudo, dando así entrada a mucha gente (marcando algunas reglas para dar prioridad a los nuevos) y todo con mucho dinamismo.
Hubo revuelo con la primera batalla, es justo recordarlo... Muchas quejas por el cierre de la convocatoria al llegar el participante número 16. Luego todo se desarrolló con normalidad, pero todos recordaréis la discusión abierta que hubo para decidir cómo sería la actual batalla (es pública, puede consultarse) y cómo hubo una mayoría general que apuntaba la necesidad de hacer votos secretos y admitir a mucha más gente o al menos no restringir la participación.
Pues bien, se ha dado entrada a todo el mundo y se ha mantenido el secreto de los votos. Y ahora la cosa, otra vez, no parece gustar del todo. Qué tipico, ¿no?

Y yo estoy de acuerdo con todo lo que se dice ahora, creo que hay que volver al sistema original y no desvirtuar la naturaleza de las batallas, que pretenden ser un sistema muy dinámico, continuado y repetido, con vida y animación. Me temo que el debate público previo a la batalla o no fue bien planteado, o se templaron demasiadas gaitas. Creo que el premio ha hecho perder la cabeza a más de uno y ha habido un celo general por "estar ahí" como fuese, y cierta paranoia con las votaciones. No se ha pensado a largo plazo, no se ha considerado que las batallas pretenden permanecer y repetirse. Me temo que habrá que confiar menos en el debate y ser más decisivo la próxima vez. Habrá unas reglas inamovibles de partida.
Ahora dejémoslo correr, creo que es de justicia (no es plan variar las cosas una vez que se han decidido, no lo veo serio). Pero las próximas no serán como esta, se recuperará el espiritu de participantes más acotados, velocidad y publicidad.
De todos modos y a pesar de cierta apariencia de "sosería", las votaciones van bien y abundan. El numero menor de visitas a los hilos tiene una explicación sencilla: en los hilos de la primera batalla muchos reentraban a ver qué se decía por allí. EN los actuales, casi cada visita puede contarse como voto, porque todos saben que el hilo está cerrado y una vez que votan, ya no vuelven porque saben que no hay nada que ver allí.