Cuando haces arte y publicas tu creacion, lo pones a la palestra, en donde puede llevar desde elogios hasta tomatazos. Se debe tener esto muy presente, porque puede ocurrir que uno termine autoflagelandose con los tomatazos, lo que no tiene sentido.
Para mi ningun oyente es indeseable, por una razon muy simple:
Yo hago musica porque necesito hacerla. A quien le guste mi musica, bienvenido. Si no le gusta, pues, que pase de largo.
Yo en lo especial prefiero a la gente que me critica. Aplaudidores de oficio los hay por montón.
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Con respecto a la medición del punto en donde el comentario que te hacen es necio o pertinente... ese juicio, al que llamo "personalidad artistica", se "va logrando" (jamas se logra del todo) con mucho estudio y trabajo, al menos claro que seas un egolatra que deliberadamente le da la espalda a los comentarios.
#48
No se puede pedir que todas las personas sean como uno. Alla afuera hay gente amable, gente grosera, gente buena, gente mala, gente resentida, gente con traumas, gente iluminada, gente bruta, gente inteligente. Pero uno sigue adelante, gracias-a y a-pesar-de la gente.
Es como el viejo dilema de los profesores bravucones decimononicos que "frustran" a los alumnos. La frustracion es asunto de uno. Si abandonas tu pasión solo porque un profesor te puso una piedra de tranca, pues...
...va a ser que el del problema, eres tu.