Ni tanto ni tan calvo. Lo ideal es combinar sintetizadores y, allá donde no puedan llegar, complementar con sampler, guitarras eléctricas o flautas dulces. Un Sampler, por buenísimo que sea nunca llegará a la calidad y variedad de sonido de un analógico, un virtual analógico, un sinte FM o un piano de cola.
La variedad sonora a día de hoy es tan amplia que se necesita gran variedad de instrumentos para poder tenerlo todo. Especifico: Tenerlo todo es prácticamente imposible. Pero terlo prácticamente todo es casi posible con una gran inversión.
Lo mejor de los sintetizadores es que están en constante evolución. Un equipo ideal podríamos tenerlo por, más o menos, 30.000 euros, pero aún estaría lejos de lo que podríamos tener.
De aquí a 12 o 18 meses algunos de esos carísimos aparatos se habrían quedado obsoletos.
Igual que en fotografía, la cámara perfecta no existe.
En música el instrumento perfecto no existe. Solo existe el instrumento con el que mejor te encuentres y más partido puedas sacarle.
Algunos tienen un Stradivarius heredado, con origen en el siglo XIX. Para otros lo mejor será una guitarra española Alhambra Z-Nature, para otros una KORG Electribe 2, para otros tantos un Access Virus TI2 y para muchos otros un Workstation Yamaha Genos.
El mejor instrumento es con el que mejor consigues crear la música que deseas. Nadie en su sano juicio lleva un Ferrari al Dakar ni un Land Rover a un gran premio de Fórmula 1.
Ya lo decía Einstein: /&*()$!ÌÏÍÔÒE= MC²\|°£Ò—ñlaksdjf