mikrokosmiko escribió:
Oye Martín, estuve ojeando el concierto de arpa, felicidades por la escritura, que escribir para arpa bien es super difícil. ¿Puedo preguntarte por qué prescindiste de los contrabajos en el segundo movimiento?
La escritura para arpa y más en una obra de concierto, que tiene que ser de lucimiento y virtuosismo para el instrumentista, no se puede escribir cualquier cosa.
Hay que conocer muy bien el instrumento, estudiarlo mucho, analizar mucha música con la partitura delante. Siempre he tenido predilección por él, tal vez porque a mi madre le encantaba, tenía todos los discos de Nicanor Zabaleta y desde que nací, me crié con el arpa... aunque yo soy pianista reconvertido en compositor.
Antes del concierto ya había escrito bastante música para o con arpa (una obra para flauta y arpa, un quinteto con arpa, y obras individuales, todas ya estrenadas hace años)
Curiosamente cuando terminé de escribir el concierto, se lo di para revisar a la arpista ( Daniela Iolkicheva) y en toda la obra sólo cambió dos cositas respecto a la distribución de la música en las dos manos. Yo le puse todos los pedales (cosa que en ciertos momentos puede ser muy personal) y estaban bien, así que muy contento.
Los contrabajos en el segundo movimiento? qué pregunta más interesante me haces... era cuestión de ambiente, ten en cuenta que la cuerda va con sordinas y quería un sonido aterciopelado pero no muy profundo. Pienso que el contrabajo es importante para dar profundidad, empasta a toda la cuerda y es su soporte, pero en este caso preferí la línea baja de los cellos, que son más claros, menos oscuros y tienen un sonido más nitido.