#140
Ya, pero pérdida absoluta de la realidad es para mí es demencia no lo que se suele dar en nuestra sociedad aunque la ésta misma es una especie de chiste ambiguo y con un sentido incierto.
El festival de eurovisión ¿es de este mundo; es real? porque no lo parece.
Los músicos que allí participan se han esforzado, sacrificado para tener una visibilidad como la que poseen? ¿son profesionales con un duro trabajo detrás de ellos?; seguro que los técnicos de sonidos y otros profesionales si, pero gran parte de los que están ahí no lo creo.
¿no es el mundo irreal en sí mismo?. En fin, esta es en parte mi mentalidad.
vagar escribió:
No sé por qué insistes en esto, ahora mismo no se me viene a la mente nadie que haya escrito por aquí que hay que ser profesional o nada.
vagar escribió:
Más que con ganas e ilusión, con determinación, trabajo, sacrificio, optimismo sin llegar a perder la objetividad... se puede llegar a ser muy competente (profesional que se gane la vida decentemente) en cualquier campo.
Profesionales incompetentes los hay en todas las actividades, con y sin éxito. Desde dependientes en tiendas de instrumentos musicales que no tienen ni idea hasta músicos que tienen éxito por el montaje y las circunstancias que tienen a su alrededor.
Eso si, si separamos lo que tiene o no éxito a nivel laboral y personal de un criterio que entendamos por común acuerdo de forma objetiva como de profesionalidad o rigor en la actividad que realicemos, sí que estoy totalmente de acuerdo en que en éste último caso es imprescindible el sacrificio y la dedicación además del talento y la suerte.
Ahora bien, son tantos los casos en que no se cumple la causa-efecto entre formación-preparación y éxito (en todos los ámbitos) que he visto y veo a diario en mi vida que, perdí la fe en que esto se valorara hoy en día; quizás esto tenga que ver con la falta de valoración del conocimiento que antes comentabas pero no solamente en el posible receptor del conocimiento sino en todos los actores (mercado, indicativos de éxito...).
Supongo que a los alumnos habría que enseñarles la crueldad del sistema para que de verdad, tengan los pies en el suelo.