#73 Ajá, es muy interesante eso que dices de buscar la creatividad. De hecho, me canso de hablarlo con el resto de mis compañeros del colegio.
El mejor científico no es el que mejor recita las ecuaciones de Maxwell, si no el que sabiéndoselas -obvio- es capaz de dar un paso más y demostrar qué sé yo, o buscar una aplicación a dichas ecuaciones.
Lo mismo si hablamos de un arquitecto. ¿Qué diferencia a un arquitecto de otro? Hay muchos que hacen proyectos muy correctos, pero la gloria (y los avances) los provocan otros. Y así podríamos ir desde cualquier profesión de "ciencias" a cualquiera de "letras" pasando por músicos o deportistas (es evidente que los grandes fichajes suelen ser para la gente talentosa en el aspecto ofensivo).
Parece un poco simple, pero ¿por qué no hacer una canción sólo con el sonido sol, negras, corcheas y silencio de negra? ¿No da para mucho? Pues hombre... en principio no. Pero jugando con la métrica de las palabras, buscando rimas y, sobre todo y aquí es donde a veces vienen las carencias de Magisterio, si el maestro no es un zote se puede jugar con la armonía y hacer que una canción con esos elementos parezca variada. Es más, a los niños les llama la atención que cantando siempre el mismo sonido suene a cosas tan distintas (a veces armonizas en do mayor, otras en sol, otras en mi menor, otras en do menor, en mib mayor, en dorio, etc.).
De la creatividad, entre otras cosas, se hablaba el pasado 13 de marzo en un artículo del ABC:
http://www.abc.es/familia-educacion/20140313/abci-richard-gerver-educacion-201403112038.html
Y sí, en Primaria, en vez de soltar una clase magistral sobre la música programática, es mucho más útil tirar de Vivaldi (de hecho, no veas las discusiones que tienen los niños cuando deben completar un musicograma en función de lo que oyen).
De los ejemplos que has puesto, cuando llegamos a la música del S.XX y hay que hablar de los nuevos instrumentos que han ido apareciendo, siempre vienen bien ver el contraste entre la original y la versión de Isao Tomita del "Snowflakes are dancing" del Arabesque nº1 de Debussy. Es más, con algún alumno sudamericano ha sido agradable ver que al escuchar la "Marcha turca" de Beethoven te decían: ¿la del Chavo? (que, por cierto, buenísimo programa para los niños y, además, trabajar los juegos de palabras del lenguaje).
Aun así, personalmente, sigo echando de menos más formación para nosotros. Y me refiero a formación seria, metodológica, pedagógica, porque yo he terminado creándome mis explicaciones para que entiendan qué son y por qué se usan las alteraciones pero ¿y si hay más y mejores métodos?
Respecto a lo que decía Carmelo de la "diversión". Le entiendo perfectamente. Una cosa es motivar a los alumnos, ayudarles, hablar con ellos, mostrarse cercano, facilitar el aprendizaje buscando mil ejemplos, etc. y otra, muy diferente, es que se piense que todo debe ser un "circo" (y espero que se me entienda bien).