Alguien escribió:
Si trabajas donde me dijiste, no creo que las lentejas del mercado musical estén en tu plato, pero bueno, tú sabrás.
Surrealismo hay, y mucho, en este tema. Hipocresía también. Y mirar pa otro lado, ni te cuento.
Ni miedo ni policía ni castigo eterno. Yo te hablo a ti y a tus opiniones sobre este tema, y no te demonizo, ni te voy a llevar a juicio, ni te voy a tildar de nada. Sólo me interesa conocer tus razonamientos, ni siquiera te quiero convencer de los míos. Y quiero conocerlos porque así te obligo a decirlos, y al decirlos te los planteas.
Y como los foros no sirven (no, no sirven) para esto, ya lo hablamos otro día en persona.
Claro, soy teleoperata, pero con la mano en el corazon te digo que defeco en las lentejas del mercado musical al igual que defeco con mucho gusto en las del mercado de las telecomunicaciones. No me son ajenos ninguno de los dos mundos ( una parte al menos de los dos, la que conozco) pero no hace falta ser muy espabilado para darse cuenta que ambos funcionan de la misma manera y en el mismo mercado que se rije por la ley de la oferta y la demanda, donde unos pocos se llevan los beneficios siempre y cuando las hormigas curren y haya consumidores demandantes de nuevas ofertas.
La reconversion se avecina y como siempre los currantes tendran que buscarse sus lentejas mientras que otros se ponen ciegos a marisco contando los dividendos de decadas. No ha sido siempre asi??? La industria musical es diferente???. Creo que la unica diferencia es que este mercado esta lleno de "artistas" y curiosamente los que siempre han sido tachados de "snobs" como los clasicos y, ultimamente, los jazzeros son los que mas papeletas tienen de salvarse de la quema quiza porque nunca han renunciado a la musica y porque se conformaban con el plato de lentejas del directo sin esperar el pelotazo.
La musica nunca habia sido un pelotazo ni una burbuja inmobiliaria hasta que se convirtio en mercado.
Aun asi, estoy de acuerdo contigo, ya lo hablaremos, sobre todo porque este tema me interesa y no quiero mirar a otro lado porque los tiempos confusos ( y convulsos) siempre han sido excitantemente creativos.
Un saludo.