Aum escribió:
El tema de la música ya es otra historia, si comprais la música fuera de España vereis que los precios de los discos es mucho menor. Sólo se aproximan a los 18 euros los discos dobles.
Comprobado en Saturn Alemania. Dos euros de diferencia habitualmente. En un país con una renta per cápita muy superior. Así que que no me vengan las discográficas españolas con cuentos, que ya soy mayorcito.
Alguien escribió:
...ya que igual a vosotros os parece normal pedirte 20 euros por un cd de Led Zeppelin de hace 30 años, pero a mí no.
A mí tampoco. Se aprovechan de nuestro friquismo y nuestra nostalgia. Y muchas veces la mitad de los componentes (o todos) ya están muertos. ¿Qué excusa tienen para ese disparate de precio?
Alguien escribió:
Las mismas empresas saben que muchisima gente se ha instruido en software pirata y al final lo acaba comprando cuando obtiene rentabilidad de su trabajo.
Lo saben. Vaya que si lo saben. Microsoft sabía lo que hacía dejando piratear alegremente Windows 3.1. Y Kinetik con el 3DStudio, y Macromedia con Dreamweaver y Fireworks... todos esos programas los compras si les sacas pasta, y te compras el que sabes manejar. Ellos necesitan la piratería.
"Origami" escribió:
yo solo diré una cosilla, pero es algo personal: desde q se pueden bajar temas de internet nunca me había comprado tantos discos.
ya sé q en el caso de otros será distinto, porque en el mayor de los casos es gente q no disfruta la música, ta sólo el éxito del momento.
A mí me pasa lo mismo. Pero a otra gente no. Sin embargo, yo voy a Discos Marcapasos o a Discos Compacto (mis dos tiendas habituales) y veo que eso está lleno de frikis que ponen pasta para tener discos originales sin pestañear. Los que ya no compran tanto como antes son los que no son unos frikis devoradores de música, el consumidor esporádico al que en realidad no le importa mucho el asunto.
Ese es un consumidor volátil y poco rentable, del cual deberían olvidarse si las discográficas supieran algo de ventas (Sergio Zyman, ex-CEO de Coca-Cola, "El fin de la publicidad como la conocemos").
Pero en lugar de olvidarse de ellos y cuidarnos a nosotros, los clientes fijos y fieles, los que gastan como yo, no menos de 200 € al año en discos, hacen otra cosa: tratarnos como si fuéramos tontos. Los devoradores de música como nosotros seguimos gastando pasta, tanta o más que antes de aparecer Napster. ¿Y cómo nos lo agradecen las discográficas? ¿Cómo me agradeció Orbital mi fidelidad durante años comprando Altogether sin escucharlo? Pues me lo agradeció sacando una edición europea, una americana con dos discos por el mismo precio que la europea, y una japonesa, escandalosamente cara, con una canción exclusiva.
Así me lo agradeció.
Su siguiente disco, "The Blue Album", no lo he comprado. Es el único de Orbital que me falta. Y no lo voy a comprar.
Yo no sé quién tiene la culpa de la piratería, pero sé quién tiene la culpa de que yo no comprara Blue Album: la compañía de discos.