yo se lo que es un trozo de madera pegado al vientre, madera que vibra contra tu cuerpo, al hacer sonar las cuerdas directamente con los dedos, sin pua, ni artificio metalico de ninguna clase (mis clavijeros son de madera).
es una vivencia unica, y yo hasta diría que necesaria, pero con un sinte supongo que sera aun mas alucinante porque imaginate el potencial sonoro de esos bichos, lo que son capaces de hacer, los registros y espectros sonoros, psicoacústicos, psicosomáticos y psicodélicos que son capaces de recrear moviendo esos botones o knobs (knobs a electrónicos lo que teclas a pianistas).
yo creo, que asi como la felicidad, la música esta en nosotros mismos, en nosotros vive y de nosotros parte, en forma de plañir de guitarra o de tronar y trinar de sintes o con el grito degarrado del cantor que se queja de su amarga pena.
de todas formas, la musica, siempre, ataviada con un manto bordado de hilo fino de Arte, se abre paso entre los hombres, a unos les sale del alma,
a otros del diapason de su strato, a otros de un sinte granular y a otros de una de palo santo, ayyy Dios como somos siempre buscando diferencias, tipificando continuamente nuevos cotos, guetos, maneras, modos, modas, formas, estilos, parcelas, carceles y rejas.