Solemos obsesionarnos con aquellos aparatos que sirven para obtener un determinado sonido y descuidamos los elementos auxiliares que, sin estar en la cadena de grabación, también tienen su importancia. Es el caso de los controladores pasivos para monitores, como el Palmer Monicon.
¿Los compresores de hoy en día son sólo eso, compresosres? ¿Qué nos pueden ofrecer estas máquinas analógicas en plena era digital? ¿Puede un compresor ser una máquina creativa?
¿Existen alternativas económicas que nos permitan obtener un buen sonido? Ya quiseran para si mismos algunos aparatos mucho más caros algunas de las características del Pro Channel II.