"Khellus" escribió:
Lo que pasa, es que últimamente en las academias les bastan con métodos tipo Bastien y similares, que lo que pretenden es formar a "tocadores" de campamento, en lugar de intérpretes. Los papis pagan a gusto, y los niños te tocan el Jingle Bells por navidad en el primer trimestre....
Donde va a parar, es mucho mejor enclaustrar al niño en la academia de turno por 3 o 4 años hasta que simplemente abandone sin llegar a tocar una sola pieza... de ese modo funcionan como un estupendo filtro para que al conservatorio solo lleguen los 4 gatos que serán músicos de verdad.
Pues que quieres que te diga, prefiero que el niño toque Jingle Bells por Navidad en tres meses... el niño contento, la familia contenta y la academia cobrando cuotas. Al fin y al cabo las probabilidades de que llegase a músico son infinitesimales por definición.
El día en que los pedagogos musicales hagan autocrítica será una señal inequívoca del fin de los tiempos. Maravilla de método pedagógico uno basado en el abandono del 99% de los estudiantes.
R3DONDO escribió:
hay quien pretende serlo y no lo conseguirá jamás, y hay quien lo es, yo creo que el tema del virtuosismo es nacer con el o no, es a lo que me refería con el tema de la interpretación y el talento que puse antes...
Pasa lo mismo con el tenis... puedes dedicarle 10.000 horas y ni de lejos jugaras como jugaba Federer a los 12 años. La constancia y dedicación importan... siempre que desarrollen un talento que tengas previamente. Estudiar como una bestia no te convertirá en un genio si no naciste así, como mucho te convertirá en un desgraciado.
Yo defiendo la vertiente lúdica y social de la música. El componente cultural sin más aspiraciones en un sentido amplio, aprender a disfrutar de la música. Ya sea aporreando las teclas un rato o pudiendo apreciarla en la escucha. Sin absurdas sacralizaciones. Para mi la idea sería más ofrecer un abanico de opciones para que el discente encuentre un camino propio... una vez encontrado ya puedes pedir estudio y disciplina.