#4039 La MC-101 es una buena primera opción para completar el panorama sonoro de la Electribe 2.
Así lo pensé yo hace un año, más o menos. El resultado fue que el sonido Roland de estas últimas máquinas es fascinante y enseguida sientes la necesidad de más canales con sonido Roland.
Después de gastarme el dinero con la MC-101 compré la Roland Verselab MV-1, otra groovebox que solo utilizo como módulo de sonido y sampler, desaprovechando, de momento, su faceta de máquina independiente. Tiene ocho pistas, de las cuales puedes dedicar seis a presets Roland de toda la vida, una pista a una batería que puedes editar con la mitad de sonidos de la 909, cuatro de la 808 y otras cuatro de otras baterías o efectos que se te antojen. Pero como, para mi gusto, la Electribe2 va sobrada de percusiones yo prefiero dedicar esa pista de la Verselab a otro preset más de puro sonido Roland.
La pista ocho equivale, más o menos, a tener un Sampler Roland SP-404A, algo más limitado pero ideal para grabar en cada proyecto 16 pistas con letras, cosas grabadas de fuera o lo que se te antoje y dispararlas desde la E2 en el momento que tú desees.
Es una inversión un poco más alta, pero créeme que vale la pena.
Como bien dice Wikter aquí y allá, la E2 tiene su poderío en la facilidad de secuenciación.
Si no me hubiera dado tantos problemas, te recomendaría el Waldorf Blofled, pero a mi tercer Blofleld le empezó a fallar uno de los encoders a los cuatro meses de comprarlo (típico problema que aparece no antes de un año, pero es ya un problema habitual para la mayoría). Como estaba en garantía he podido devolverlo sin problemas. Es una pena, porque es un sintetizador brutal con 16 canales multitímbricos.
¡Blofeld nunca mais!
Salud y buena música.