Recuerdo cuando empecé en esto que la gente, mis compañeros de clase, me miraban raro cuando intentaba sacar el tema de la música, cuando investigaba cómo se pinchaba, cuando decía que me compraba la música en vinilo...
Dos o tres años más tarde (bueno, quizá antes o después, yo es cuando lo noté), allá por el 99-2000, de repente, ¡todo el mundo quería ser DJ! Las tiendas de vinilos se llenaban de chavales que, en lugar de ir a coger cultura, vinilos, a investigar, intercambiar opiniones con los otros DJs de la tienda, iban en grupillos que incluso bailoteaban dentro de las pequeñas tiendas de discos de mi ciudad. Expresiones como "tiene un bombo muy profundo" o "no me gustan las contras", pasaron a sustituirse por "hostia, este se sale" o "buah, tío, ese lo pincha la Marta". Además, esa comunicación, esa especie de ritual en que se convertía cada tarde de búsqueda de vinilos por las principales tiendas, pasó a ser algo meramente comercial.
No digo que fuese bueno ni malo -personalmente, no me gusta que algo por lo que tengo tanto respeto y cariño se tome como un medio para ligar o molar-, pero desde luego, hoy en día ser DJ ya ha dejado de ser algo cuasiminimalista, para pasar a ser "uno más", y por eso últimamente jamás empleo el apelativo "DJ" cuando me refiero a alguien que creo que lo merezca. No es por ir de alternativo, de underground, ni a contracorriente, pero es un movimiento curioso.
Ah, y, por cierto, desde el boom del fenómeno DJ, como curiosidad, retiraron el Corte Inglés de discos de Bilbao -buenas cosas me proporcionaba Alvarito-, Top Music ha pasado a la red, y aún no he ido a su local en la zona de Ventas, InterGroove no sé si habrá pasado a mejor vida...
En resumen, me gustaría saber qué pensáis de que esto de ser DJ se haya convertido de 5 años a esta parte en un boom, en algo así como ser "rico", ser "guapo", ser "futbolista" o ser "guay". Por supuesto, un Dj no es más que un tío que ofrece algo que tiene a los demás. No veo bueno ni el endiosamiento de la profesión/afición, ni tampoco su subestimación.
Ahí lo dejo.
Un saludo.
Dos o tres años más tarde (bueno, quizá antes o después, yo es cuando lo noté), allá por el 99-2000, de repente, ¡todo el mundo quería ser DJ! Las tiendas de vinilos se llenaban de chavales que, en lugar de ir a coger cultura, vinilos, a investigar, intercambiar opiniones con los otros DJs de la tienda, iban en grupillos que incluso bailoteaban dentro de las pequeñas tiendas de discos de mi ciudad. Expresiones como "tiene un bombo muy profundo" o "no me gustan las contras", pasaron a sustituirse por "hostia, este se sale" o "buah, tío, ese lo pincha la Marta". Además, esa comunicación, esa especie de ritual en que se convertía cada tarde de búsqueda de vinilos por las principales tiendas, pasó a ser algo meramente comercial.
No digo que fuese bueno ni malo -personalmente, no me gusta que algo por lo que tengo tanto respeto y cariño se tome como un medio para ligar o molar-, pero desde luego, hoy en día ser DJ ya ha dejado de ser algo cuasiminimalista, para pasar a ser "uno más", y por eso últimamente jamás empleo el apelativo "DJ" cuando me refiero a alguien que creo que lo merezca. No es por ir de alternativo, de underground, ni a contracorriente, pero es un movimiento curioso.
Ah, y, por cierto, desde el boom del fenómeno DJ, como curiosidad, retiraron el Corte Inglés de discos de Bilbao -buenas cosas me proporcionaba Alvarito-, Top Music ha pasado a la red, y aún no he ido a su local en la zona de Ventas, InterGroove no sé si habrá pasado a mejor vida...
En resumen, me gustaría saber qué pensáis de que esto de ser DJ se haya convertido de 5 años a esta parte en un boom, en algo así como ser "rico", ser "guapo", ser "futbolista" o ser "guay". Por supuesto, un Dj no es más que un tío que ofrece algo que tiene a los demás. No veo bueno ni el endiosamiento de la profesión/afición, ni tampoco su subestimación.
Ahí lo dejo.
Un saludo.
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