Hace unos meses adquirí la Roland MC-101, básicamente porque me enamora el sonido de los sintetizadores Roland. Pasado un tiempo me he planteado sustituir mi Yamaha MX49 por un Roland XM. Tras muchas horas, días, meses... de debate interno y personalísimo, y viendo muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuchas demos en youtube, finalmente he llegado a una firme, muy firme, firmísima... ¡Qué digo firmísima! ¡Firmiférrima! decisión.
¡Ni “jarto a bourbons” me desprendo de mi MX49!
Mis razones, que no tienen que servir como ejemplo a nadie, pero quizás sí como humilde orientación:
¿Dónde vas a encontrar un teclado controlador tan directo como este que incluye más de mil sonidos, otros tantos patrones de arpegiadores y un montoncito de kits de batería de lo más variado por este precio?
Bueno, pues al final he decidido ahorrar y esperar un poco más.
Decididamente el Yamaha MX49 es un “equipo” con su multitimbralidad de 16 canales, sus múltiples efectos, sus 4 octavas y montones de gozosidades varias imposibles de igualar por el precio que tiene. Aparte de un sonidazo a la altura de la marca Yamaha, que nunca defrauda.
Por si a alguien le sirve mi modesta opinión para algo.
No vivo de la música (qué más quisiera yo), pero con un secuenciador medianamente bueno (hardware o DAW), a veces saco unos extras con algunas composiciones para cortos o pequeñas cuñas publicitarias. (De guindas a brevas). El MX49 es ideal para eso y no creo que me desprenda de él por mucho tiempo que pase.
Es absolutamente versátil.
Perdonad el ladrillazo, pero es que parece que si no tenemos sintetizadores de más de mil quinientos euros no somos nadie. Y todo este mundo no es un mundo, sino setenta y tantos millones de mundos y, aquí, todos tenemos nuestro sitio.
Feliz año, con montones de conciertos para todos, tanto si vais como concertistas o si vais como público.
Salud y buena música: